30/4/08

El oro olímpico es una ‘quimera’ para Asafa Powell

Uno de los mayores velocistas de todos los tiempos, Michael Johnson, todavía poseedor de las plusmarcas mundiales de 200 y 400 metros lisos, sorprendía hace poco con unas osadas declaraciones: “Tyson Gay ganará las dos pruebas de velocidad en Pekín. Asafa Powell falla una y otra vez”. La sentencia del estadounidense difiere del lenguaje políticamente correcto que suele primar en las altas esferas del atletismo. Pero lo que dice se ajusta con fidelidad a la opinión de los mayores expertos: Powell, pese a poseer el récord mundial de los 100 metros lisos (9”74), se quedará sin el oro en los Juegos.

El jamaicano es, a todas luces, un portento físico, un talento natural para las pruebas de velocidad. Le sucede lo mismo que al bahameño Donald Thomas en salto de altura. Sus cualidades físicas son tan excepcionales, que apenas le hace falta trabajar hasta la saciedad otros aspectos, como la técnica o la fortaleza mental, para imponerse. Dada tal capacidad, para batir en dos ocasiones el récord del mundo sólo le ha hecho falta encontrarse, de cuando en cuando, con un rival que le presionara un poco, tal es el caso del nigeriano Olusoji Fasuba.

Sin embargo, cada vez que Powell se ha topado con un rival capaz de hacerle frente en igualdad de poderío, en las escasas ocasiones en que el jamaicano se ha jugado algo importante contra un rival de entidad, siempre ha sucumbido. Powell se presentó al gran público en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde logró un meritorio quinto puesto. Al año siguiente batió el récord del mundo pero, desde entonces, su único mérito ha sido volver a rebajar esa marca. Se perdió los Mundiales de Helsinki 2005 por una lesión en los aductores y falló, dos años después, en Osaka, donde incluso se vio superado por Derrick Atkins y se tuvo que conformar con un amargo bronce.

Las lesiones, es cierto, nunca le han acompañado. Incluso, ahora, permanece en reposo recuperándose de una rotura muscular en el pecho, que le tendrá sin competir hasta junio. Pero los números también hablan: en las escasas ocasiones que se ha enfrentado a Justin Gatlin o a Tyson Gay, ha salido derrotado. Su preparación, con tantas semanas de descanso forzado, no será la idónea; sus rivales, Gay y los nuevos jóvenes talentos, le presionarán al máximo; y su mentalidad, visto lo visto, todavía tiene que evolucionar. Por todo ello, Asafa Powell no es favorito para llevarse el oro en los Juegos de Pekín. Que derrotara a Tyson Gay, como opina Michael Johnson, sería una sorpresa.

3 comentarios:

  1. en Pekin ganará el que esté más dopado. no me fio de ninguno...

    ResponderEliminar
  2. Los deportistas de este tipo seguro que se dopan, es imposible tener un fisico de esas dimensiones. La genética, el entrenemiento y una dieta especifica no son suficientes para conseguir estas marcas, está claro que necesitan doparse.

    ResponderEliminar
  3. Ales, me alegro de haber topado con tu blog. Pasa a uno de mis favoritos. Desde el lado más gamberro del correr, un saludo.

    SPANJAARD

    ResponderEliminar