3/5/08

Campeones entre rejas

Ocho años atrás, Marion Jones y Tim Montgomerie eran la viva imagen del éxito. Ella se colgó cinco medallas en los Juegos Olímpicos de Sidney y él comenzaba a hacerse respetar al lograr el oro con el equipo de relevos. Mucho han cambiado sus vidas desde entonces. En la actualidad, Tim Jr., el hijo de cinco años que tienen en común, crece sin referencia paterna alguna, pues tanto su padre como su madre están en la carcel.

Marion Jones fue condenada en enero a seis meses de cárcel y dos años de libertad condicional tras salir a la luz unas cartas que revelaban sus mentiras. La atleta había jurado y perjurado ser inocente de dopaje, pero con la publicación de estas misivas tuvo que confesar la verdad. Un juez la condenó por haber engañado a los investigadores y por perjurio en un caso de blanqueo de dinero, que, por supuesto, también envolvía a Montgomerie. Entonces, hace cuatro meses, dio con sus huesos en prisión, amén de perder todas sus medallas y marcas.

Jones era una de las protagonistas del famoso Caso Balco; una de los muchos deportistas que habían consumido la novedosa droga THG para mejorar sus resultados sin ser cazados. Su esposo, Tim, también estaba involucrado. Él ya había sido hallado culpable de dopaje y le habían retirado sus logros deportivos desde 2001, incluido el récord del mundo de los 100 metros lisos. A Marion, el engaño le duró un poco más.

Ahora, la rocambolesca vida de esta pareja –divorciados, cómo no, desde 2005– ha inaugurado un nuevo capítulo. Montgomerie, que regenta un club nocturno, ha sido detenido, acusado de distribuir heroína. La policía le atribuye la venta de cien gramos de esta droga. Desde la cárcel, donde se encuentra en régimen de aislamiento, Montgomerie, como ya hiciera cuando le implicaron en la trama de dopaje, proclama su inocencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario