9/11/08

Ni la ‘Champions’ ni la Euroliga

El Real Madrid lleva años sediento de hacerse con el título en la máxima competición europea. Más de un lustro ha estado persiguiendo la décima Copa de Europa sin éxito. Y mucho más –13 años– lleva detrás de la corona por excelencia del baloncesto. Cada inicio de temporada, las secciones de fútbol y de baloncesto del club de Concha Espina apuntan en su lista de objetivos prioritarios la Champions y la Euroliga. Sin embargo, una campaña más, tales metas se antojan casi como una utopía.

Al equipo de fútbol le han caído encima, como una losa puntiaguda, dos derrotas consecutivas contra la Juventus y una plaga de lesiones. Caer por dos veces contra un equipo huérfano de estrellas, plagado de jugadores en la decadencia de su carrera y carente de caché alguno a nivel continental ha supuesto un duro palo. Pero mayor ha sido el golpe al comprobar que, con Arjen Robben y Ruud van Nistelrooy lesionados, al equipo le faltan efectivos para afrontar una dura temporada que apenas acaba de comenzar.

Pese a tan dolorosos males, en la casa blanca, el reconocer los errores es algo que no se estila. Bernd Schuster ya ha dicho que no ficharán en invierno pues, argumenta, no hay en el mercado nada que pueda mejorar la plantilla. ¿Y los millones de la venta de Robinho? ¿No pueden valer para traer a un extremo derecho o a un delantero joven? Pedja Mijatovic, en tanto, sigue empeñado en culpar a los árbitros. Y Ramón Calderón calla. Hace bien. Acostumbrado como está a soltar mentiras con esa lengua viperina, es mejor tener la boca cerrada. No vaya a ser que le pillen en otro renuncio más (o que se destape otra malversación de fondos del club para sus caprichos).

Con mayor indulgencia gestionan el equipo los directivos de la sección de baloncesto. Este año han reforzado el bloque con estrellas contrastadas en Europa –Jeremiah Massey fue el mejor jugador de la pasada Euroliga y Quinton Hosley fue el MVP de la liga turca– y han forjado un grupo con la suficiente calidad y profundidad de banquillo para optar a todos los títulos. Sin embargo, el arranque de la temporada está siendo toda una decepción.

El Madrid no carbura. Echa de menos a un cinco dominante (Lazaros Papadopoulos no acaba de arrancar), ha lastrado la ausencia por lesión de Raúl López y sueña con recuperar al mejor Louis Bullock, desaparecido en lo que va de curso. Con estas carencias y sin nadie, salvo el joven Sergio Llull y el siempre corajudo Felipe Reyes, que se haya atrevido a dar un paso adelante, en el horizonte blanco no se vislumbra nada positivo. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que la afición merengue acabe festejando algún laurel continental esta temporada. Ni la Champions ni la Euroliga parecen, ahora mismo, dos objetivos factibles.

Artículo publicado en LaSemana.es

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