17/12/08

Análisis de la NBA I (2 de 2)

Seguimos con nuestro análisis del primer cuarto de la temporada en la NBA. En esta segunda entrega nos centramos en la Conferencia Este, de la que el año pasado salió el equipo campeón.

CONFERENCIA ESTE

Destacan en el Este dos equipos que han convencido a todos no sólo por sus resultados, sino por su solidez como equipo y por el buen juego que despliegan: Boston y Cleveland. Los Celtics son, con sólo dos derrotas, el mejor equipo de la liga. Quieren lograr el segundo anillo consecutivo y no parecen haber perdido un ápice de ambición. Habrá que ver cómo llegan Garnett, Pierce y Allen al tramo final de la temporada pero, a poco que carburen, con esa defensa que tienen será difícil que alguien se les pueda subir a las barbas.

Y si alguien lo logra en su conferencia, nadie tiene más papeletas que los Cavaliers. Desterrados los problemas de lesiones, en Cleveland se respira un ambiente que no se ve en ninguna otra franquicia. Juegan bien, se divierten, cada uno es consciente de su rol en el equipo y tienen a un LeBron James que parece capaz de todo. Mo Williams se ha erigido en la pieza elemental que faltaba para que el grupo se viera capaz de ganar el anillo. Y, desde luego, son un claro candidato a lograrlo.

Por detrás de los dos ogros de la mitad atlántica del país, apenas Orlando destaca de entre la plebe. Menos temidos que en la pasada campaña, los Magic no dejan de tener uno de los quintetos iniciales más poderosos de la liga. Pero su problema es la gran carga de minutos que estos tienen. Ninguno juega menos de 30 por partido y, a ese ritmo, llegar en condiciones a los playoffs es una quimera. Por fortuna para ellos, las lesiones todavía no se han cebado con ellos. Si lo hacen, difícil lo tendrán para mantenerse terceros ante los síntomas de recuperación que están dando Hawks y Pistons.

Los de Atlanta tuvieron una racha muy negativa, coincidiendo con la lesión de Josh Smith. Pero aún así no han conseguido mostrar la versión del pasado año. Sus jóvenes promesas no están dando tanta guerra y Joe Johnson, pese a encontrarse, tal vez, en el mejor momento de su carrera, está a veces demasiado solo. Detroit, en tanto, no ha conseguido sacar jugo a la llegada de Allen Iverson ni al retorno de Antonio McDyess. Pese a ser uno de los equipos que mejor se conoce entre sí, los años les van pesando. Además, les sucede un poco como a Orlando: cuatro jugadores se desgastan con unos 35 minutos de juego por partido y sus relevos, salvo el prometedor Rodney Stuckey, no están respondiendo.

Candidatos inesperados
Por detrás se encuentran tres equipos que están sorprendiendo por su buen rendimiento: los Heat, los Nets y los Knicks. Miami ha formado un equipo ideal para que Wade pueda explotar al máximo sus condiciones. Él se está erigiendo en el líder de un grupo que ha visto la luz con la llegada de los novatos Michael Beasley y Mario Chalmers. Del primero, incluso, se esperaba más, pero el segundo se ha destapado como un base muy completo, justo lo que necesitaba el equipo. Se notan las carencias de un triplista puro y de un center nato, principales lastres que tendrán para seguir progresando. New Jersey, en tanto, está sacando petróleo de una campaña que planteaban como de transición. Harris y Carter se están saliendo, el sistema de rotaciones funciona y las apuestas de futuro que hicieron van por buen camino. De seguir así, podrían sorprender y meterse en playoffs.

Y de New York sorprende que no se hayan sumido en la más profunda miseria tras la locura de deshacerse de sus dos mejores hombres cuando la temporada –y, por ende, la reestructuración del equipo– les estaba yendo como la seda. Vale que las salidas de Randolph y Crawford han dejado un importante margen salarial para traer a nuevos jugadores, pero meterse en esos berenjenales a mitad de temporada es sinónimo de tirar al garete la campaña cuando apenas acaba de comenzar. Con todo, la buena mano de D’Antoni se está notando. El equipo vuelve a tener identidad y, gracias a ella, siguen ganando partidos pese a las grandes limitaciones de su plantilla. Aún así, se antoja difícil que logren mantenerse en la pugna por los ocho primeros puestos.

Sonadas decepciones
Aparecen por detrás tres equipos que están rindiendo por debajo de lo esperado. El caso más sangrante, sobre todo para los intereses españoles, es el de Toronto. La llegada de Jermaine O’Neall no ha sido el revulsivo que se esperaba y los malos resultados han costado el puesto a Sam Mitchell. Cierto es que el pívot pasó un tiempo de baja por lesión, pero mientras ha estado no ha dado el rendimiento esperado. Ni él, ni Bargnani, ni Parker ni la mayoría de jugadores. El esfuerzo de Bosh y Calderón no es argumento suficiente para hacer frente a los cocos de la liga, ante los que los canadienses han recibido más de una paliza. Superar la primera ronda de playoffs, como se habían planteado, es un objetivo nada realista salvo que cambien mucho las cosas. De momento, Jay Triano no está siendo la solución. Al equipo le falta banquillo y una mayor aportación de jugadores importantes.

Tal vez la crisis más sorprendente sea la que vive Philadelphia. Sumar un jugador franquicia de la talla de Elton Brand al mismo bloque que fue la revelación del pasado año parecía la clave para aspirar a logros serios. Pero está sucediendo todo lo contrario. El equipo ha perdido explosividad, frescura e ilusión. Igualada y Brand están lejos de sus mejores números y el ex de los Clippers, salvo por unos buenos primeros partidos, no es el líder que se esperaba. Él y sus compañeros tendrán que volver por sus fueros para, de la mano del nuevo técnico, Tony DiLeo, escalar posiciones. Tampoco le están yendo excesivamente bien las cosas a Chicago. Hinrich ha pasado una buena temporada en el dique seco y el número uno del draft, Derrick Rose, se ha encontrado demasiado solo (salvo por los puntos que siempre aporta Ben Gordon). De ahí que nunca hayan cogido el ritmo y hayan sido incapaces de lograr encadenar tres victorias consecutivas. Además, el poco peso de sus pívots es un enorme lastre en muchos partidos. Pese a todo, han logrado mantenerse octavos y con visos de meterse en las eliminatorias por el título. Pero si Toronto y Philadelphia reaccionan, que sería lo lógico, deberían volar de esa posición.

Equipos correosos entre los modestos
Entre el resto de equipos del Este destacan los Bucks de Milwaukee. Nadie esperaba gran cosa de ellos, pero la llegada de Richard Jefferson y el gran descubrimiento del novato Luc Mbah a Moute les han otorgado cierto peso en la liga. Cuando Redd no ha estado lesionado y ha mostrado su mejor nivel (cosa que ha hecho en casi todos los partidos que ha disputado), los Bucks han sido capaces de hacer frente a cualquiera. Por ello, no sería extraño que acabaran dando la campanada y metiéndose en los playoffs. Los de Milwaukee han ocupado el lugar que muchos otorgaban a Indiana. Sin embargo, tras un arranque fulgurante en el que se confirmaron como el matagigantes de la liga (han doblegado a Celtics, Rockets y Lakers), seis derrotas seguidas han situado a los Pacers en su sitio. Granger, en el mejor de sus cuatro años en la gran liga, se siente demasiado solo. T.J. Ford no es un base sólido y regular, falta poderío interior y se notan las lesiones de Dunleavy y Tinsley, que no han debutado todavía. Así las cosas, los Pacers parecen condenados a quedarse en tierra de nadie.

Cierran la conferencia Charlotte y Washington. Los Bobcats, envueltos cada dos por tres en líos de traspasos, son incapaces de encontrar la fórmula. Emeka Okafor, pese a su buen rendimiento defensivo, no responde en ataque; el rookie D.J. Agustin es demasiado inexperto para tirar del carro y el resto, salvo Gerald Wallace, no son jugadores de nivel. Habrá que ver cómo responde el equipo con la salida de un Jason Richardson un tanto apagado y la llegada de Boris Diaw y Raja Bell. Bueno, en realidad habrá que ver, primero, si estos se quedan, porque ya suena con fuerza otro traspaso de ambos a New York. Con semejante trajín, poco se puede hacer. Aunque menos aún se puede hacer con un jugador tan importante como Gilbert Arenas lesionado de gravedad. Que se lo digan a Washington. Butler y Jamison se están saliendo, pero sin el Agente Cero no hay nada que hacer. El resto del equipo aporta poco o nada y, así, los Wizards no tienen mayor motivación que ganar algún partido de vez en cuando y esperar a que toque un buen número en el próximo draft.

3 comentarios:

  1. hola, he visto tu comentario. te pongo un link en mi blog jefe.

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  2. Hola, ya está entre mis blogs recomendados.

    Lo de los Nets sí que es un sorpresón. Saludos!!

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  3. Yo te adjunto también. Bienvenido a nuestro blogr0ll. Acabo de venir de una cena de empresa y no estoy capacitado para opinar. Ahora mismo sería capaz de afirmar que los Kings ganarán el anillo y que cCeltics quedarán eliminaods en primera ronda por los Nets...Dios mio, no encuentro las teclasss del ordenador...Mevoy a dormir.

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