Riccó: "Di positivo en dos controles, pero debería haberlo dado en todos"

DPA.- El italiano Riccardo Riccó admitió haber cometido un "pecado de juventud" tras dar positivo por EPO de tercera generación en el Tour de Francia recién concluido. Riccó, de 24 años, compareció ante el Comité Olímpico Italiano (CONI), ante el que admitió su doping. El ciclista ganó dos etapas en el Tour y luego se conoció su positivo, por lo que fue expulsado de la carrera y su equipo, el Saunier Duval, abandonó y lo despidió junto a su compatriota Leonardo Piepoli.


Pero lo más sorprendente de sus declaraciones fue la duda que quedó en el aire sobre la eficacia de los controles antidopaje. Riccó se mostró sorprendido de no haber sido cazado antes. "En el Tour pasé muchos controles. Sólo dos son positivos, pero en realidad deberían haberlo sido todos. Según se ve los controles no son 100 por ciento fiables", dijo Riccó, que también admitió que desde niño su tasa de hematocrito -porcentaje de glóbulos rojos en sangre- siempre fue alto.

"Asumo toda la responsabilidad. Sólo fue mi error. Tenía que llevar una pesada carga de la que me quería liberar", admitió Riccó, que se disculpó ante sus fans. "Ahora soy un falso ídolo. Por el momento no tengo ganas de subirme de nuevo a una bicicleta", aseguró.

Riccò dio positivo por CERA, la conocida como EPO de tercera generación, y según algunas informaciones podría haber renunciado a la prueba B. La CERA se creía que era indetectable hasta fechas recientes. Ahora el corredor, que era considerado como una de las grandes promesas del ciclismo tras ser segundo del pasado Giro d'Italia, se enfrentará a dos años de sanción. Hoy dejó abierto si volverá al ciclismo después.

Saunier Duval anunció ya que renuncia a seguir como patrocinador del equipo, que parece haber llegado a un acuerdo con la firma Scott como sustituto. El de Riccó fue el más escandaloso de los cuatro positivos del Tour. Los de los españoles Manuel Beltrán y Moisés Dueñas y el kazajo Dimitri Fofonov quedaron en un segundo plano.

Riccò aseguró que el segundo puesto del Giro lo logró con medios limpios. "Antes del Tour siempre gané con mis piernas. Después del Giro estaba psíquica y físicamente muy cansado, por eso usé EPO", explicó el corredor, conocido por su seguridad en sí mismo. Hoy habló con voz baja y admitió arrepentido: "En este momento pienso tambien en mi equipo y en los compañeros que por mi culpa han perdido su trabajo".

El italiano Riccó se impuso en la sexta etapa del Tour, en la cima de Super-Besse. En la dura novena etapa de Toulouse a Bagnères-de-Bigorre repitió triunfo en solitario. En la décima venció su compañero Leonardo Piepoli, al que su equipo despidió pese a que no hay resultado positivo en su contra.

Cuarentones en la élite del deporte

Por Alejandro G. Nieto

Rozan e incluso superan la cuarentena de años. Pero por sus venas corre la ilusión y el hambre de triunfos de un adolescente. Dara Torres, estadounidense de 41 años, y Jeannie Longo, francesa de 49, han puesto de moda a los veteranos con su reciente calificación para Pekín. No son una excepción. En España tampoco escasean los deportistas que presumen de haber encontrado el elixir de la juventud.

Ana Burgos, madrileña de 41 años, es una de las más veteranas en la delegación española para los Juegos Olímpicos. Empezó a nadar con seis años. Pasó por la natación, el waterpolo y el ciclismo. Pero a los 33 encontró su disciplina ideal en el triatlón. Después de 35 años practicando deporte, la edad no es algo que le obsesione: "No me siento mayor. Es mi profesión y yo soy feliz de seguir compitiendo. No me preocupa la edad, sino seguir bien".

Para Ana, licenciada en Educación Física, el secreto de la longevidad se encuentra en el descanso. "Esto se consigue cuidándose. Hay que tener en cuenta que el reposo es tan importante como el entrenamiento. Se deben planificar las temporadas con mucho descanso y, como mucho, dos picos de rendimiento al año", cuenta. Su teoría la refrenda el Dr. Tomás Fernández, especialista en medicina deportiva de la madrileña Clínica CEMTRO: "Al hacerse mayor el deportista, el tiempo de estado de forma dura menos y hay que darle más descanso para que los picos de forma lleguen justo en el momento requerido", asegura.

El factor sicológico, otra clave

María José Pueyo, de 38 años, puede añadir más condimentos a la fórmula para mantenerse, en la frontera de los 40, en la élite del deporte. Ella se hizo profesional a una edad avanzada, con 34 años. Hasta entonces compaginaba el deporte con su trabajo en un gimnasio. "Dejé de trabajar para llegar a Pekín, porque para Atenas me quedé cerca. La única diferencia entre las que fueron y yo es que ellas eran profesionales", comenta. María José cree más en el aspecto sicológico para combatir el paso de los años. "En mi opinión, el secreto es tener confianza en uno mismo y tener las personas adecuadas a tu lado para que te den el apoyo necesario", opina. Lleva tiempo compitiendo contra rivales de menor edad, pero ello no le intimida: "Mentalmente creo que estoy incluso mejor que muchas atletas de 20 años. Motivación no me falta".

María José y Yesenia Centeno, de 37 años, serán dos de las bazas españolas en la prueba de maratón, una especialidad que exige una resistencia aeróbica más propia de los atletas veteranos. En ella es más común ver competir a deportistas de más edad. Aunque existen casos de particular singularidad. En España, el más significativo es Martín Fiz, que, aunque apartado del deporte profesional, sigue corriendo maratones a un buen nivel con 46 años. De hecho, el año pasado se impuso con holgura en la de Bilbao.

En Pekín, la distancia que recorrió por primera vez el soldado Filípides, entre Maratón y Atenas, tendrá al atleta de más edad: el israelí de origen etíope Haile Satayin, de 53 años, que ya fue vigésimo en los pasados Juegos. Las canas y la calvicie no le han quitado un ápice de ambición. "Sería maravilloso ganar una medalla. Competiré y daré lo mejor de mí. Hasta que pueda, seguiré corriendo", confiesa. Competirá al lado de Antoni Bernadó que, a los 42 años, será el representante de Andorra.

Joan Llaneras, ciclista mallorquín, es otro ilustre veterano que confía en ganar una medalla en China. A un año de cumplir los 40, los de Pekín serán sus últimos Juegos. Por ello, se prepara a conciencia para colgarse una presea por tercera Olimpiada consecutiva. En el ocaso de su vida deportiva, Llaneras mantiene todavía un idilio con el podio. En el último lustro, no ha pasado un año en el que no haya quedado entre los tres mejores de un Mundial o unos Juegos Olímpicos, siempre en pruebas en pista.

Juanito, el más veterano

En la delegación española para los Juegos, al margen de pruebas como la hípica o el tiro, en las que la condición física influye en menor medida, el abuelo será un chino. He Zhi Wen, más conocido como Juanito, defenderá los colores de España en tenis de mesa. Nacionalizado español en 2002, este incombustible deportista atraviesa, con 46 años, uno de sus mejores momentos. Su caso se puede explicar por la calidad técnica que confiere la edad. "En general, al principio de su carrera un deportista es bueno en potencia, pero tiene mala técnica. Con los años va perdiendo potencia, pero gana técnica. Para que un deportista mayor compita al mismo nivel ha de tener una técnica excepcional", explica el Dr. Fernández.

En esa tesitura se encontraban varios históricos del deporte mundial que se retiraron a una avanzada edad: Michael Jordan (40 años), Martina Navratilova (49) y Romario (40) son algunos ejemplos. Cerca de alcanzarles están los españoles David Barrufet, capitán de la selección de balonmano, y Jesús Ángel García Bragado, marchador, ambos de 38 años. Ellos también estarán en Pekín, pues han sabido dar con una fórmula de ingredientes múltiples, como el descanso, la motivación o la perfección técnica. Su privilegiada situación les permite seguir mirando al futuro con ilusión en lugar de rememorar éxitos pasados. Para eso, todavía queda tiempo.

También en:
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-21-07-2008/abc/Deportes/cuarentones-en-la-elite-del-deporte_1642016520853.html

Tino de la Cruz: “En el fútbol sala se ha perdido un poco el arte”

Mítico jugador, entrenador ilustre y directivo de lujo, Tino de la Cruz es uno de los nombres más legendarios del fútbol sala español.

Por Alejandro G. Nieto
Fotos: Ángel Briz

De todos los equipos por los que ha pasado, como jugador y entrenador, ¿de cuál guarda mejor recuerdo?
Está claro que del Móstoles. Cuando llegué no había nada y ahora está estructurado profesionalmente. Tiene 14 equipos, dos por categoría. Equipos que luchan por el título de Madrid. Luego guardo un buen recuerdo del Space Cargo de Alcorcón, en el que éramos todos amigos y se jugaba por afición, y también del Marsanz de Torrejón, quizás el mejor equipo en el que he estado como jugador y en el que logramos ser campeones de España. Allí estaban jugadores muy consagrados, como Paulo Roberto, Celso, Cancho,… gente que hizo grande al Marsanz, que todavía es uno de los equipos con más títulos de la liga pese a llevar varios años desaparecido.

En Móstoles se convirtió en el entrenador que más partidos dirigió a un mismo equipo, ¿cómo se logra eso?
Yo creo que sobre todo a base de trabajo. Luego hay que tener la gran suerte de que los directivos confíen en ti. Hay que mirar el día a día sin percatarse del tiempo que pasa. A mí me parece que fue ayer cuando llegué.

¿Por qué decidió pasarse a la dirección deportiva?
Fue algo consensuado con la directiva. Normalmente el puesto de entrenador es un puesto que acumula mucha tensión. Uno va acumulando esa presión. Estamos viendo muchos entrenadores que duran dos o tres meses. Yo necesitaba estar lejos del banquillo, quizá los jugadores también. Había jugadores que llevaban mucho tiempo y en un mismo equipo no se puede mantener la misma lectura tantos años. Me ofrecieron la oportunidad de ser director del club para liderar una estructura deportiva, formar las categorías inferiores y consolidar el equipo, y en ello estamos.

¿Cómo es el trabajo de un director deportivo?
Hay que estar en contacto con todos los entrenadores de la base, con el de la primera plantilla, mirar posibles incorporaciones para el equipo,… Todo con el fin de formar una estructura sólida. En definitiva, supervisar toda la parte deportiva.

¿Cómo se estudian los fichajes?
Hay una agenda de jugadores en la que se van viendo lo que puede interesar. Se busca lo que le gusta al entrenador que esté en ese momento y lo que le hace falta para desarrollar lo que él quiere. A partir de ahí, se intenta verlos, si están fuera de España lo hacemos a través de videos.

EL NIVEL DE LA LIGA

¿Cómo ve el nivel actual de la liga?
En España ha subido mucho el nivel, tanto físico como táctico. Se ha profesionalizado mucho y se ha perdido un poco el arte, como en la mayoría de deportes. Prima mucho la preparación física. En España el nivel que hemos alcanzado creo que nos convierte en la liga más fuerte del mundo.

¿Cuál es equipo más fuerte de los tres o cuatro que están ahí arriba?
Yo creo que Boomerang Interviú sigue siendo el mejor, por todo: espíritu, jugadores, estructura de equipo y, sobre todo, por algo que siempre ha tenido, la mentalidad ganadora.

¿Qué piensa del esfuerzo económico que hizo el Cartagena?
El Cartagena tuvo un potencial económico muy grande, pero yo creo que no todo es dinero. El dinero ayuda a ser mejor, pero ya lleva mucho tiempo siendo el equipo que más gasta y de momento no han ganado nada, pese a haber crecido mucho empresarialmente. Yo creo que un equipo de fútbol sala no es una empresa normal. Aquí hay una serie de condicionantes. El Pozo de Murcia, por ejemplo, no gasta ni la mitad, pero lo invierte mejor. Tiene unos conocimientos mayores y los resultados son mejores.

EL FÚTBOL SALA INTERNACIONAL

¿Cree que las nuevas reglas han beneficiado al fútbol sala?
Creo que han perjudicado el espectáculo. Pero si en todo el mundo se estaba jugando con estas reglas, no teníamos más remedio que aceptarlas. Hemos tenido una oportunidad para convencer a todos de que nuestras reglas eran las más beneficiosas para el espectáculo, aunque también es importante que todos unifiquemos, que no vaya España a jugar un campeonato y se tenga que adaptar.

¿Por qué al final han primado las reglas de la FIFA si quedó constatado que las españolas beneficiaban más el espectáculo?
La explicación que nos ha dado la FIFA es que hay países que tienen su voto igual que nosotros y han decidido que esas reglas eran mejores. Realmente, en mi opinión, lo que sucedió es que esos países llevaban mucho tiempo jugando con las otras reglas y querían sacar partido en las confrontaciones internacionales.

¿Qué opina de que haya tanto nacionalizado, sobre todo brasileño, jugando en las selecciones europeas?
Lo que me parezca o no me parezca no creo que tenga mucha importancia. La situación que tenemos según está la cosa ahora es que los europeos pueden trabajar libremente en España y todos los jugadores que vienen de fuera y están un tiempo aquí tienen derecho a nacionalizarse. Está sucediendo en todos los deportes.

¿Desvirtualiza la competición el hecho de que Italia apenas tenga dos o tres jugadores no nacionalizados?
Pero es que está pasando en todos los deportes. Sí que, en particular, es una pena ver a un país como Italia, en el que doce jugadores cantan el himno y son todos brasileños. Pero ahora Europa es así y hay que aceptarlo aunque no guste.

¿La selección española es la mejor del mundo?
Sí, pero sobre todo es la que mejor ha trabajado y la que mejor estructura tiene. Brasil es la que posee mayor potencial, porque tiene los mejores jugadores, pero los mejores jugadores no siempre hacen el mejor equipo. Ahora estamos en un periodo de transición y no va a ser fácil volver a ser campeones del mundo.

EL FUTURO

¿En su casa tienen afición por el fútbol sala?
Hombre, mi hermano Jorge es el segundo entrenador del equipo y jugó en la selección española, y mi hermano Raúl también jugó en División de Honor. Mi hijo, que va a hacer once años, ha mamado esto desde que nació y mi hija también. El fútbol sala es una cosa común en mi familia.

¿A su chico se le ven maneras?
Hombre, yo soy su padre, pero yo creo que sí. Ha jugado aquí desde que era benjamín, pero este año ha querido pasarse a fútbol once. Si no juega a fútbol sala jugará al fútbol y si no llega a ser profesional, estará cerca. Condiciones las tiene y afición también. Ahora está en el Boadilla, en la máxima categoría que hay de alevines. Pero mi idea es que estudie, haremos hincapié en ello, y luego si quiere ser futbolista, que lo sea.

¿Es importante tener estudios?
Sí, la experiencia te lo dice. Yo afortunadamente estoy viviendo del fútbol sala, pero realmente somos pocos los que tenemos esta fortuna. Si no tienes una formación, la carrera deportiva es corta. El fútbol sala te da para vivir bien mientras juegas y luego te queda una vida por delante en la que puedes pasar a no tener trabajo. Y si no estás bien formado, a ver que haces. Ese cambio es muy brusco: hoy en día hay chicos que están ganando 5.000 o 7.000 euros jugando a fútbol sala y, tal y como están los trabajos, pueden pasar a ganar mil.