3/2/09

Análisis de la NBA II (2 de 2)

Alcanzado el ecuador de la temporada, la clasificación de la Conferencia Oeste es la que desprende mayor claridad en la zona alta. Al contrario que en el Este, aquí hay un dominador claro, los Lakers, que tienen un buen colchón de ventaja sobre sus perseguidores. El equipo de Pau Gasol ha encontrado la estabilidad perfecta (aunque se les haya atragantado Orlando, equipo contra el que han caído en dos ocasiones). Lamar Odom se ha adaptado a la perfección a su rol de sexto hombre, Gasol ha logrado alcanzar su mejor nivel y Bynum ya ofrece la solidez bajo los aros que se le presumía. Kobe es el de siempre y, además, Phil Jackson puede presumir de tener uno de los banquillos más participativos de todos los equipos que aspiran al título. Las lesiones, como la reciente de Bynum, parecen ser el único obstáculo de los angelinos hacia el primer puesto al final de la temporada regular.

Quienes más opciones, aunque lejanas, tienen de arrebatarle ese honor a los de oro y púrpura son los Spurs, que pase lo que pase cada año acaban metiéndose en la lucha por el título. Empezaron mal, pero tras el regreso de Ginobili han perdido muy pocos partidos. Las tres estrellas tejanas –Duncan, Parker y Ginobili– han encontrado un apoyo de lujo en Roger Mason, que se ha destapado como un experto en decidir partidos con sus triples. La solidez defensiva y la madurez del grupo son los principales argumentos de una franquicia acostumbrada a ganar anillos en años impares (1999, 2003, 2005 y 2007). En 2009, podría tocarles de nuevo.

‘Palos’ por lograr una buena posición
Denver es, por el momento, el tercero en discordia, aunque en una cerrada pugna con otros siete equipos que se disputan las seis plazas de playoffs restantes. Los Nuggets han alcanzado un alto nivel de juego gracias al buen rendimiento de sus jugadores interiores, aspecto en el que más flojeaban. Nené está completando su mejor año en la liga y tanto Kenyon Martin como Andersen están cumpliendo. Además, el orden que ha aportado Billups y el desprenderse de un individualista como Iverson han cambiado, para bien, la filosofía. El equipo de Carmelo tiene muy factible el conseguir una buena posición para las eliminatorias por el título. Aunque para ello deberá bregar de lo lindo, pues sus rivales son de entidad.

Para empezar, están unos Hornets que habían logrado sobreponerse a las lesiones con entereza, pero que ahora deberán lidiar con la baja más sensible de todas, la de Chris Paul. Los partidos que esté ausente el base de Nueva Orleáns pueden ser claves para marcar el devenir de un equipo que empezaba a parecerse al de la temporada pasada. Las diferencias con el noveno son escasas y el jugar sin Paul, Chandler y Peterson es un lastre excesivo. Las lesiones también han afectado a Portland, que lleva tiempo sin su base titular. Pero en este caso la ausencia de Webster y Blake ha ayudado a los Blazers a darse cuenta de que Bayless puede ser un anotador decisivo y que Sergio puede dirigir la nave sin que le tiemble el pulso. Se echa en falta más peso en la anotación de Oden, que no acaba de explotar su portentoso físico. Pero el equipo tiene las ideas claras y mucha ilusión, argumentos clave para lograr el objetivo de los playoffs.

Equipos grandes pendiendo de un hilo
Precisamente esa falta de ilusión y esas dudas es lo que más echan en falta Phoenix, Dallas y Utah, los tres equipos que ahora mismo tienen más papeletas para quedarse con la novena plaza que supondría el fracaso absoluto esta temporada. Los Jazz lo tienen, de momento, más crudo que nadie. Sin Carlos Boozer, su referente ofensivo, y ahora también sin Kirilenko, el equipo pierde mucho potencial. Millsap respondió durante un tiempo, pero ahora Williams y Okur (y Brewer cuando aparece) están demasiado solos. Mal pintan las cosas para ellos. Dallas, aunque pareció haberlo logrado durante un tiempo, tampoco acaba de encontrar el rumbo. La lesión de Howard fue un punto de inflexión, pero a la inestabilidad también han contribuido el hecho de que Dampier es uno de los pívots titulares más flojos de la liga y que la anotación está muy mal repartida (entre Nowitzki, Terry y Howard suman más del 60 por ciento de los puntos logrados y ni siquiera Kidd llega a los diez tantos de media).

Para Phoenix, la llegada de Jason Richardson no ha sido el revulsivo que se esperaba. El equipo mejoró por un tiempo, sobre todo gracias a la eclosión de SAC, que parece, por momentos, estar viviendo una segunda juventud. Pero con Steve Nash lejos de su mejor nivel y con las posibilidades de rotación muy mermadas tras la salida de Bell y Diaw, les está costando mucho coger la dinámica de victorias. De la debilidad de estos tres equipos se está aprovechando Houston para mantener una posición relativamente buena de cara a los playoffs. McGrady está bajo de forma y el conjunto se resiente. Con todo, el buen hacer de Yao, Artest y Scola está bastando para sostener las posibilidades de los de Texas.

Minnesota se reivindica
Lejos de la lucha por entrar en las eliminatorias por el título, la gran sorpresa del último tramo de la temporada es Minnesota. Con Al Jefferson como líder indiscutible y Randy Foye como escudero de lujo, los Wolves han construido un proyecto de futuro muy interesante. A poco que estos dos mantengan su buen juego y su capacidad de liderazgo y que Kevin Love empiece a dar el nivel que se espera de él, la franquicia puede estar peleando por cosas importantes. También ha mejorado, aunque en menor medida, Golden State. Los constantes movimientos de jugadores han acabado forjando un equipo en el que todos se sienten importantes y no dudan en jugarse tiros. Pero tan altas cifras anotadoras tienen su contraste en el importante desorden defensivo, gran lastre de un conjunto con muy pocas aspiraciones.

Cierran la conferencia cuatro equipos con similares pretensiones. Grizzlies, Thunder, Kings y Clippers son ya una misión perdida. Ganan un partido de pascuas a ramos y dentro de la franquicia parece que poco importa. Memphis es el paraíso de la anarquía, y pese a ello los dirigentes quieren traspasar a Conley, el único que pone algo de orden. A Sacramento le falta un referente con más autoridad que Kevin Martin y le sobran lagunas en defensa. Oklahoma se ha encontrado demasiado tarde y de poco le sirve ya haber empezado a ganar partidos. Y los Clippers, por último, son el mayor fiasco de la temporada sin contestación. Habían armado un equipo para estar arriba y en realidad lo que han montado es un circo en el que sólo se salvan los pívots: Randolph, Kaman y, en especial, un Marcus Camby que está dando toda una lección de profesionalidad después de que en Denver se deshicieran de él con muy poca consideración.

1 comentario:

  1. Interesante lo que están haciendo los Nuggets, incluso sin Carmelo. Ojalá lleguen lejos. En cuanto al noveno, yo apuesto a que serán los Suns.

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