17/2/09

Apartada de un torneo por judía

La enemistad de los países árabes con Israel se extiende cada vez más a todos los ámbitos de la vida. El deporte, en este caso, ha vuelto a ser testigo de ello. Ya hablamos en este blog sobre los sucesos de Munich ‘72. Pero en esta ocasión el boicot no ha sido violento. Más bien administrativo.

El torneo de Dubai, ciudad de Emiratos Árabes Unidos, ha impedido tomar parte en la competición a la tenista Shahar Peer, por el simple hecho de ser israelí. En realidad, no ha habido ningún tipo de explicación al respecto por parte de los organizadores. Pero la cuestión es que desde el país se negaron a facilitar el visado a la jugadora y ésta no pudo traspasar la frontera.

En la sombra subyace la animadversión del mundo árabe hacia Israel, sobre todo después de la última incursión judía en Gaza, que dejó 1.300 muertos palestinos, un tercio de los cuales eran niños. La respuesta de los Emiratos Árabes Unidos puede dejarles ahora sin su torneo del circuito mundial.

El presidente de la WTA, Larry Scott, ya ha avisado de que habrá sanciones y entre ellas se maneja la posibilidad de que el torneo no regrese a Dubai en 2010. “Deporte y política no deben mezclarse y entre nuestros principios fundamentales está tener una competición justa para todos sin discriminación de nacionalidad, credo, raza, religión, etcétera”, comentó.

Desde el mundo del tenis se han volcado con la jugadora. Amelie Mauresmo declaró que este hecho “es inaceptable porque el deporte debería ser independiente de guerras y religiones”. Francesco Ricci, presidente de la Federación Internacional de Tenis (IFT), también mostró su apoyo a Peer y señaló que “la ITF cree que el deporte no debe ser usado como herramienta política, sino como elemento unificador entre atletas y naciones”.

De donde Peer no ha recibido ninguna muestra de apoyo es, lógicamente, del mundo árabe. Sin embargo, la tenista ya jugó el año pasado los torneos de Doha y Qatar, con lo que se convirtió en la primera israelí en competir dentro del Golfo Árabe. Incluso disputó el dobles junto a la india Sania Mirza, una tenista musulmana. Esos tiempos de armonía han tocado a su fin. La respuesta de Hamas a la incursión israelí (unos cuantos cohetes lanzados sin rumbo ni dirección) ha sido prácticamente nula. De momento, la réplica a través del mundo del deporte ya ha tenido más impacto.

6 comentarios:

  1. es lo minimo que se merecen los putos judíos, un pueblo invasor donde los haya. Lástima que la comunidad internacional no tenga cojones para ponerlos en su sitio...

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  2. ¿Porque hay que mezclar politica con deporte? ¿No se supone que el deporte defiende todo lo contrario?

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  3. Y al comentario anterior quizas le viniera bien saber porque de la "invasion" judia. Informate un poco y aprende un poco de historia.

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  4. Donde dices "animadversión" quieres decir "visceral odio hasta la muerte", ¿no? Me encanta tu corrección política, Alejandro.

    Y tal y como dice, BigBen, nemarf, deberías informarte mejor. De hecho, salvando la parte de historia desde la creación del Estado de Israel, ¿podrías mencionar alguna gran invasión judía?

    Aprende historia y educación, por favor.

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  5. depende de lo que se entienda por invasión... a lo mejor nemarf tiene parte de razón en ese punto

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  6. Hola Ales; te devuelvo la visita que me has hecho en El espectador. A raíz de este artículo tuyo he hecho un minipost que quiero compartir contigo, poniendo los "puntos sobre las íes" ;-).

    Si es estás en lo cierto, que fueron los Emiratos quienes negaron el visado, me parece que tanto Larry Scott como Mauresmo como Francesco Ricci se han columpiado, saltándose varios pueblos. Y posiblemente la WTA tenga que pedir disculpas a la organización del torneo, ajenos a los problemas político-administrativos (que sí, que en el fondo... pero las formas aún son importantes en el mundo internacional).

    Un saludo y felicidades por tu blog.

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