22/3/09

Irlanda ajusta cuentas con la historia

Habría sido demasiado cruel el rugby si una generación con el talento de la irlandesa actual hubiera tenido que retirarse sin un solo título del Seis Naciones. Pero la historia hizo justicia –y de qué manera– con Brian O’Driscoll, Ronan O’Gara, Peter Stringer y compañía. Todos ellos, ya en la recta final de sus respectivas carreras, devolvieron el Grand Slam a Irlanda 61 años después y conquistaron un título que se les resistía a los verdes desde 1985.

El rugby fue fiel a sus principios de caballerosidad y tuvo una oportuna gentileza con un grupo de jugadores que, hasta ahora, sólo conocían la amargura. Por dos años consecutivos, en 2006 y 2007, habían rozado las mieles del éxito al empatar a victorias con Francia. Pero en ambas ocasiones el triunfo cayó del lado galo por su balance positivo en los enfrentamientos directos con los irlandeses. 2008 fue el año de la metamorfosis y el éxito de Gales, culminado en el mágico escenario del Estadio del Milenio. Y ese mismo escenario ha sido el lugar para la redención Irish en 2009.

El XV del trébol es un justo vencedor, porque ha dominado el torneo de principio a fin con un estilo fiel a los fundamentos esenciales del rugby: buenas manos, inteligencia en el movimiento del oval, derroche de energías al empujar y al correr y precisión en las patadas (algo que corrió a cargo del sensacional O’Gara, convertido ya en el máximo anotador de la historia del torneo). A todo ello Irlanda le añadió, además, la ambición de quien ha vivido de todo en el rugby y pelear sólo con la sana ilusión de alzar un título.

Esa ambición y las dotes para dirigir al grupo que ha demostrado el técnico Declan Kidney han sido los ingredientes añadidos que Irlanda necesitaba para dar su paso definitivo hacia el éxito. Gracias a ello, el rugby del hemisferio Norte, donde Inglaterra y Francia navegan con el rumbo desviado, tiene una nueva estrella polar por la que guiarse. Con su juego apasionado, Irlanda ha encandilado a los seguidores de un deporte emocionante y cautivador como pocos.

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Artículo publicado en LaSemana.es

7 comentarios:

  1. Gran victoria la de Irlanda, se la merecían desde hace mucho y fueron el mejor eqipo del Seis Naciones. Un saludo

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  2. Hola!! De lo mejor en blog deportivo,solo futbol se hace pesado.

    Me interesa ,como me comentaste,intercambiar links.

    Un saludo

    http://juancar-elfutbolesasi.blogspot.com/

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  3. hola, gracias por su comentario.

    www.rugbyandfitness.blogspot.com

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  4. Creo que Gales respetó demasiado a Irlanda si hubiese animado a soltarse era probable q ganara. Creo q temió atacar y perder. Gales buscó un papel descente. No obstante los méritos

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  5. Interesante la foto que has elegido. Debe hacer pensar para épocas futuras en la importancia de los detalles...
    Eso del intercambio de camisetas está muy bien (doy por sentado que la de O'Gara es la galesa), pero en momentos así, que quedan inmortalizados, uno debería pensarse como quiere ser recordado.
    Por supuesto que es de desear que se extienda a todo el hemisferio deportivo (y al otro) la gran caballerosidad que rodea al rugby, pero no creo que a Ronan O'Gara le haya hecho mucha gracia verse retratado así en esa foto. Y mira que tenía todo el tercer tiempo para cambiar al camiseta...

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  6. Gracias por presentarme el blog. Ya lo he añadido, con vuestro permiso, al mío. Hacía tiempo que buscaba un blog deportivo con artículos interesantes como los que he leído aquí. Muy buen blog, si señor.

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  7. Lo de la foto es curioso. Seguramente sería algo involuntario. El tio la intercambiaría con alguien en pleno éxtasis sin darse cuenta de que tenía que salir en todas las fotos (y entre salir sin camiseta o con la de Gales, la opción buena estaba clara). Si lo ha hecho a propósito, la verdad es que es un bonito detalle. Pero no creo que haya sido así.

    Saludos!

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