27/4/09

Loco fútbol

En Italia, los gritos racistas han alcanzado un nivel macabro; en España, Pepe pierde los papeles y protagoniza uno de los episodios más lamentables de la historia de la Liga; y, en Inglaterra, aparece un tipo llamado Caleb Folan que decide emular al defensa del Real Madrid propinando dos puñetazos y una patada a su marcador en la misma acción. El fútbol –ha quedado claro con lo sucedido estos últimos días– es un deporte de locos. Pero tal vez el disparate mayor de todos sea el que vive el campeonato nacional de liga, totalmente abierto a cinco jornadas del final.

Pocos hubieran apostado que el mejor Barcelona de la historia –voces autorizadas como Johan Cruyff y Jorge Valdano ya lo han situado por encima del Dream Team– iba a tener a un Madrid tan descompensado pisándole los talones a sólo cinco jornadas del final. Pues lo está. Y además tiene la posibilidad de situarse a sólo un punto en la próxima jornada, cuando se dispute el clásico entre ambos en el Santiago Bernabéu.

El Barça practica un juego de otro planeta, eleva el fútbol a la perfección y es capaz de realizar jugadas de las que pasan a la historia como las más bellas que ha dado el fútbol. Posee, además, a varios de los mejores jugadores del momento a nivel mundial (Leo Messi, Andrés Iniesta, Samuel Eto’o, Daniel Alves, Xavi,…). Y luce unos números espectaculares: vivo en todas las competiciones, con sólo tres derrotas en 33 partidos disputados en liga y una impresionante cifra de 94 goles a favor y sólo 26 en contra, a años luz de cualquier otro equipo. Y sin embargo, pese a todo ello, un equipo mediocre como el actual Real Madrid le puede arrebatar el campeonato. Esto sí que es de locos.

El Barcelona levantará tres títulos, dos, uno o ninguno. Pero lo que ha quedado demostrado ya es que lo que cuenta al final es ganar los partidos. El Madrid es un equipo carente de estrellas (salvo Higuaín y Robben, cuando aparece), descompensado en su planteamiento táctico (juega siempre con un extremo menos) y sin el sentido del toque y la creatividad de su máximo rival. No obstante, a base de empuje, fe y cierta fortuna, puede llevarse su tercera Liga consecutiva. Habrá muchos, madridistas incluidos, que clamarán contra lo injusto que es el fútbol. Pero lo cierto es que jugar mejor no te hace más merecedor del triunfo. De ser así, el Villarreal debería tener ya varias ligas en sus vitrinas, y no posee ninguna.

Pase lo que pase, los amantes del fútbol ya hemos tenido nuestro premio: el de poder disfrutar de una temporada tan emocionante como esta. Así pues, que gane el que más puntos sume. Pero que nunca, por nada del mundo, la cordura llegue al fútbol. Que sea cada año igual de vibrante.

Artículo publicado en LaSemana.es

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