13/4/09

Reflexionando sobre el caótico Gran Premio de Qatar

Sostiene Juan Antonio Lladós, cronista de motociclismo de la Agencia EFE, que "los intereses económicos acaban mandando más que el aspecto estrictamente deportivo y, así, la prueba de MotoGP que debía inaugurar un reñido campeonato del mundo de la cilindrada se vio retardada por una lluvia que todos preveían, pero que todos intentaron no ver para no forzar una situación que al final fue inabordable". Y no parece que le falte razón.

Los comentaristas de Televisión Española se hartado de repetir a lo largo del fin de semana que el Gran Premio de Qatar era todo un éxito y que quienes abogaban por que no hubiera carreras de noche se equivocaban. Pero a los dioses de la climatología les dio por ser perversos e hicieron diluviar en el desierto, tirando al traste tales teorías.

La mayoría de pilotos ya se ha quejado en numerosas ocasiones de los riesgos de correr de noche. Pero el hecho de que lloviese añadió un argumento más a su favor: si hay que parar la carrera, o se suspende (como sucedió con la de 125 c.c., la más corta de la historia, con sólo cuatro vueltas) o se aplaza al día siguiente. Lógicamente, nadie va a esperar a que se seque la pista hasta la madrugada.

Fue mala suerte que diluviase en el desierto, sí, pero el desastre de Qatar también es una consecuencia directa de la cantidad de vueltas de tuerca que han tenido que dar los magnates del motociclismo para llevar un Gran Premio a tierras árabes y envolsarse unos cuantos millones de más. Lo cierto es que la carrera de 125 sólo constó de cuatro vueltas, la de 250 hubo de reducirse de 20 a 13 y la de MotoGP se corrió prácticamente sin público, porque tuvo que cambiarse para el día siguiente, el lunes.

Desde el box, Valentino Rossi clamaba que era un error disputar carreras de noche, y al comentarista de TVE se le olvidaba traducir justo esa parte, porque arruinaba las ideas que él había defendido a capa y espada delante del micro. Su argumento era el de que el G.P. de Qatar había sido elegido como el mejor de la pasada temporada. Pero es difícil pensar que lo fuera por disputarse de noche (como este señor quería hacernos creer).

Los pilotos se quejan de la visibilidad, problema que se ha intentado solventar construyendo un circuito totalmente plano, y de los estragos que causa en su preparación el tener que retrasar todo un mes más de lo normal para que el Mundial pueda comenzar en Qatar. Pero los árabes pagan muy bien por ello y la opinión de los protagonistas no parece que vaya a contar mucho. Al menos, situaciones como las vividas este fin de semana dejan en evidencia a los organizadores, incapaces de reconocer que no hacen todo eso por el espectáculo ni por los pilotos, sino por el dinero (cosa, por otro lado, bastante necesaria en estos tiempos de crisis).

1 comentario:

  1. Cierto lo que dices en el blog de 13T. Iker; Ramos-Pepe-Garay-(Lateral izquierdo en condiciones); LASS-CESC-Robben-(Silva); Higuaín-Huntelaar

    Y que se dejen de Kakás y Cristianos.

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