8/4/09

Zapatero atiende a la lógica y no habrá Ministerio

A sonadas meteduras de pata, soluciones salomónicas. Ni Ministerio específico ni lo de siempre. El deporte se quedará, como impone la lógica (al menos ahí hay que reconocerle un mérito a Zapatero), en manos del Consejo Superior. Porque eso de que dependerá directamente del presidente es una simple cortina de humo. Zapatero meterá mano en las cuestiones importantes, como la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos. Pero el resto quedará, fuera de cualquier ministerio, simplemente controlado por el consejero de turno (en este caso, la cuestionable decisión es haber ratificado a Lissavetzky).

Seamos sinceros. El deporte no tiene entidad ni peso suficientes para que haya un ministerio dedicado sólamente a ello. Ya las labores del CSD son escasas, como para encima tener también a un ministro más tocándose las narices. Porque, ¿qué hace Lissavetzky?. Asistir a actos, hacerse fotos, gestionar el dinero público y... poco más. Quienes verdaderamente trabajan son las federaciones (y no todas) y los organizadores de las competiciones. Incluso el COE tiene bastantes responsabilidades y, además, gestiona junto al CSD el dinero del Plan ADO.

El deporte, aunque a algunos pueda molestar una afirmación tan trivial, es algo que puede organizar cualquiera que haya vivido un poco metido en él. Sea Manolo el del Bombo, sea Zapatero. De hecho, el asunto más costoso con el que han tenido que lidiar los responsables del deporte en nuestro país es la ley del dopaje. Y tampoco se rebanaron mucho los sesos para ello, pues tiene varias lagunas, como demuestra el que tengan que venir los italianos a sancionar a Valverde.

Así pues, no habrá un costoso e inútil Ministerio de Deportes, como desacertadamente había planteado Zapatero. Y, además, el deporte dejará de ser un elemento extraño en un ministerio ajeno. El presidente ha optado por lo más lógico -como se viene solicitando desde hace años-, por lo que del cuento seguirán viviendo los de siempre, Lissavetzky y compañía, pero nadie más. Y cuando surja algún asunto realmente importante, si lo hay, ya verá el propio Zapatero lo que hace.

A veces, a falta de grandes soluciones, es mejor que uno mismo pierda algo de tiempo en ciertos asuntos antes que tener a una docena de parásitos más chupando del bote. Es decir, que no se producirá la remodelación profunda que los órganos deportivos necesitan, pero al menos no se ha incurrido, como todos nos temíamos, en esa soberana idiotez del ministerio específico.

2 comentarios:

  1. En estas épocas parece una decisión lógica. En fin, un debate arduo merece este tema. Saludos!

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