11/5/09

Tenía que liarse... y se lió

Las autoridades españolas llevan más de tres años prolongando todo lo que pueden un asunto, el de la Operación Puerto, que parecen temerosos de escudriñar. En todo ese tiempo, ni han salido a la luz todos los culpables, ni se han facilitado muchas de las pruebas necesarias para sancionar a los implicados ni han pagado la mayoría de quienes, por lo que se ha demostrado hasta ahora, estuvieron metidos en el embrollo.

Han tenido que venir los italianos (¡Los italianos! ¡Que tienen a un presidente que parece sacado del show de Benny Hill!) para darnos lecciones de cómo hacer las cosas. Si hay indicios de culpabilidad, se investiga. Y si se hayan pruebas, se castiga. Da igual que el sujeto se llame Alejandro Valverde o Pepe López. La verdad es lo que debe primar. Y hay que suspender a un ciclista de la talla de Valverde, como acaba de hacer el Comité Olímpico Italiano (CONI), el daño que ello suponga para la imagen del deporte español debe ser lo de menos.

Ya contamos una vez, en forma de cuento, la historia de la sangre de Valverde. Básicamente se resume en que la que había en una bolsa de la Operación Puerto se corresponde con la que los italianos tomaron al corredor cuando el pasado Tour de Francia pasó por Italia. Ante tales evidencias, a la justicia italiana le sobran motivos para castigar.

Pero en España, claro, nos aferramos a que nuestros vecinos mediterráneos consiguieron esas pruebas de forma irregular. Y parece preferible repetir hasta la saciedad que la justicia italiana no tiene competencia para juzgar los hechos, antes que reconocer lo evidente. Todavía no he escuchado a ninguna autoridad, ni siquiera a algún periodista, aplaudir la actuación del CONI, un organismo que, al fin y al cabo, está urgando en la basura donde aquí nadie quiere meter la mano.

Tanto afán por acabar con los tramposos que se predica desde las instituciones, en especial desde el CSD, no se está reflejando en la realidad. Debe haber muchos intereses ocultos para que, tanto tiempo después, ningún juez se haya atrevido a llegar hasta el final. La Federación Española de Ciclismo, al menos, está algo más concienciada, pues no deja de solicitar a los magistrados que les permitan acceder a las pruebas para poder empezar a sancionar. A ver si el juez Serrano toma nota de lo que hacen sus compinches italianos para que se pueda cerrar por fin la operación más vergonzosa de la historia del deporte español.

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2 comentarios:

  1. Así tendria que ser siempre!
    quien la hace la paga, però aquí no és así!
    aquí es como quando arreglan una carretera, tapan los hagujeros i ala!
    Buen Blog

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  2. Antes de nada hola a todos.
    En primer lugar estoy de acuerdo con que el que la haga que la pague, pero aqui hay un problema mas gordo de lo que la mayoria de la gente se cree,en la operacion puerto se encontraron 200 bolsas de sangre de las cuales 58 eran de ciclistas el resto "142" pertenecen a deportistas de otras disciplinas ( futbol, tenis, balonmano, baloncesto , etc) por que solo salen nombres de ciclistas?.
    Lo dicho quien la haga que la pague "PERO TODOS POR IGUAL".
    VIVA EL DEPORTE LIMPIO.

    Un saludo amigos

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