15/7/09

Pobre Ricky...

Me apena bastante la situación en la que se encuentra Ricky Rubio. Cuando se celebró la lotería del draft y Memphis se quedó con la segunda elección, recordaba aquella canción de Bob Dylan, Memphis blues again, pensando que Ricky se uniría al grupo de españoles que cruzaron el Atlántico para recalar en la franquicia de Tennessee.

Sin embargo, mucho ha cambiado todo desde entonces. Ni Ricky salió elegido en el número dos ni está tan seguro que vaya a dar ese esperado salto.

A los equipos que tenían las primeras elecciones les pesó demasiado el temor a malgastar su turno escogiendo a un jugador que podía permanecer un año más en España, atado por su altísima cláusula de rescisión. Se guardaron las espaldas y no se les puede criticar por ello. Más vale un Tyreke Evans en mano, que un Ricky Rubio en Badalona.

Y, en esas, la situación del jugador es bastante delicada, a la par que triste. Ahora mismo el que se vaya a la NBA, que es lo que realmente desea, está más o menos a un 50 por ciento de posibilidades. Pero lo peor es que, de ir, no le va a quedar otro remedio que asentarse en Minnesota (curiosamente, y hablando del tema, la ciudad de Bob Dylan), donde le quieren hasta el punto de haber rechazado suculentas ofertas para traspasarlo.

La otra opción es que un club europeo llegue a un acuerdo con el Joventut para comprarlo sin pagar toda su cláusula de rescisión y Ricky acabe en el Barcelona, el Efes Pilsen, el Unicaja, el Real Madrid o algún conjunto similar. Aunque él lo desmienta, no tiene pinta de que ello le hiciera mucha gracia, pues ha puesto todo lo que tenía para ir a la NBA este año. Ricky ha hecho todo lo que estaba en sus manos para marcharse y si finalmente no lo consigue seguro que se va a llevar un buen chasco.

Lo que es prácticamente seguro es que no se quedará en la Penya. El equipo verdinegro necesita venderlo, y que juegue otro año más en Badalona parece una quimera, con todo el lío que se ha armado entre la denuncia de Ricky y el anuncio con el que el club se metía con el jugador. Así que las opciones son pasar dos años más en Europa en un equipo que tenga suficiente dinero para convencer al Joventut o irse a pasar frío a Minnesota. Desde luego, ninguna de las dos son las posibilidades que Ricky tenía en mente cuando se embarcó en esta aventura.

Personalmente, creo que al final el Joventut acabará aceptando una cantidad razonable, en torno a tres millones de euros, para que Ricky pueda pagarse de su bolsillo su marcha a la NBA. Un equipo de la Euroliga no les daría mucho más por un chaval que sólo podrían disfrutar durante dos años. En Minnesota tendrá minutos, buenos compañeros y buen ambiente. Ojalá no le pase factura anímicamente el tener que vivir al menos un año una ciudad tan distinta a lo que esperaba.


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5 comentarios:

  1. De acuerdo con supersalva. Un mal gesto de su agente, una error de Ricky al hablar mal de según queé destinos...No es justo que ahora le crucifique todo aquel que le ha adorado.

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  2. Vente al Madrid, Ricky Rubio, que aquí sí que sabemos valorar tu talento...

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  3. Hoy ha salido en Marca que Ricky ya está convencido de irse a Minnesota. Al final acabará pagando unos tres millones al Joventut y se irá para allí. Ojo porque pueden formar un triángulo interesante: Ricky-Kevin Love-Al Jefferson.

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  4. Richy tiene muchísimo talento y una vida por delante.
    Estoy convencida de que con el tiempo acabará jugando en el NBA.

    Cualquier equipo español estaría orgulloso de tenerlo en sus filas.

    un saludo

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