29/9/09

No puede ganar Oprah

Acoger unos Juegos Olímpicos es uno de los mejores negocios que un país puede realizar en la actualidad. Por eso, estos días en Copenhague, donde se dirime quién será la afortunada ciudad en albergar la cita de 2016, han desembarcado las personalidades de mayor peso internacional, con la intención de atraer los preciados votos de los miembros del COI.

Madrid, Tokyo, Río de Janeiro y Chicago han realizado un gran esfuerzo para lograr que los personajes más influyentes ligados a su candidatura viajen a Copenhague a ofrecer su apoyo en persona. La delegación española la encabeza el Rey Juan Carlos, a quien también acompañará José Luis Rodríguez Zapatero. Por la ciudad japonesa estará también, tras cambiar de opinión a última hora, el primer ministro, Yukio Hatoyama, seguido de una larga lista de deportistas. La cabeza visible del proyecto brasileño será Lula da Silva, bien escudado por Pelé. Y, por último, Chicago ha confiado su suerte a su mejor embajador, Barack Obama, a deportistas como Michael Johnson y a -no se lo pierdan- Oprah Winfrey.

Así es. En uno de los acontecimientos más serios y trascendentales en lo referente a política deportiva a nivel mundial, los estadounidenses han decidido llevar como representante a la presentadora de El Diario de Patricia (en su versión norteamericana, se entiende). He aquí una prueba más de que a estos gringos no les funciona muy bien el intelecto.

Sabedores de que las altas esferas del Comité Olímpico Internacional están plagadas de personas con títulos nobiliarios, ricachones y gentes cercanas a la Alta Alcurnia, las oficinas de las ciudades que aspiran a lograr los Juegos intentan siempre arrimarse a quienes se manejan en esas esferas. Así, Juan Antonio Samaranch y la familia real española, por sus contactos y sus buenas relaciones con muchos de los miembros del COI, han sido siempre un buen imán para los votos. Lo mismo sucedió con Londres y Sebastian Coe o, en el caso de Chicago, con Obama (obviamente, la persona más influyente del mundo en la actualidad).

Resulta por ello difícil de comprender qué se les pasará por la cabeza a los estadounidenses para pensar que Oprah Winfrey les ayudará a ganar. A lo mejor se han fijado en la lista de Forbes que la sitúa como la segunda mujer más influyente del mundo. Pero es que precisamente esa lista -elaborada también por estadounidenses, por supuesto- es otra locura de similar nivel (baste decir que la primera es Angelina Jolie). Pueden haber pensado también que en el resto del mundo Oprah es un ejemplo a seguir como lo es para ellos (otro argumento a favor de su paupérrima estabilidad mental). O pudiera ser que tengan pruebas fehacientes de que en el COI se pasan las noches, como ellos, enganchados a la CBS.

Pero, no nos engañemos, presentar a un evento de tal pedigrí a la María Teresa Campos de turno es algo que sólo se les podía ocurrir a ellos o a Sasha Baron Cohen (por motivos totalmente distintos, claramente). No me extrañaría que hasta algún miembro del COI (a los más elitistas, me refiero) lo valore negativamente, porque la imagen que transmiten con ello es de auténtico cachondeo.

Madrid no ganará. La estadística y la lógica están en su contra y ambos factores apuntan hacia el continente americano. Chicago, en concreto, tiene las de ganar, por Obama y por la gran cantidad de patrocinadores que han conseguido atraer. Río de Janeiro, por aquello de la rotación de continentes (aunque en el COI digan lo contrario, es un argumento prioritario), puede ser el gran tapado. Y ojalá así suceda. Perder estas votaciones es de esperar (por mucho que Samaranch hijo asegure tener atados entre el 25 y el 50 por ciento de los votos). Pero perder contra Oprah Winfrey sería algo muy embarazoso. Ni Tokyo, ni Río ni Madrid deberían desaprovechar semejante cagada del adversario.

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3 comentarios:

  1. En primer lugar, no puedes negar que Oprah Winfrey no es una persona de peso. Literalmente.

    En segundo lugar, tengo una compañera americana a la que la va a encantar leer como llamas a todos los habitantes de su nación retards

    En tercer lugar, propongo a Pocholo como representante de España.

    Buen artículo.

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  2. En cierto modo, creo que debo rectificar. "No entiendo tu pregunta sobre Michael Jackson. Él no es un jugador": Pelé al ser preguntado por la ausencia de Michael Jordan. En momentos como ese, seguro que la candidatura de Río hubiera preferido tener una Oprah que llevarse...

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  3. No creo que la mencionada Oprah tenga mucho que sumar o restar a la candidatura de Chicago. Si acaso, perder una plaza (si es que son limitadas, que no lo sé) que podría ser ocupada por uno de los tropecientos grandísimos deportistas de los que podrían tirar.

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