La temporada regular de la mejor liga del mundo ha llegado a su ecuador y es momento de nuestro análisis de la situación en Páginas Deportivas. Comenzamos esta vez por el Este, pues es la conferencia en la que se han producido más sorpresas, tanto en lo positivo como en lo negativo.
CONFERENCIA ESTE
Los Cleveland Cavaliers han aprovechado un bajón de rendimiento de los hasta entonces intocables Celtics para alzarse a la primera posición de la tabla. Pero más que demérito de los de Boston, en el liderato de los Cavs hay mucho de trabajo bien hecho. A los 28 puntos por partido que promedia LeBron James y a la autoridad que éste transmite, se le ha sumado la genialidad de Mo Williams, que se ha destapado como un escudero de lujo para el jugador franquicia del equipo y en un director de lujo en el aspecto ofensivo. La ilusión que transmite el equipo y la seguridad defensiva que aportan hombres como Anderson Varejao, Delonte West, Zydrunas Ilgauskas y Ben Wallace convierten a Cleveland en un aspirante serio para acabar con la hegemonía de los Celtics en el Este.
Al equipo de LeBron, además, le ha venido de perlas el bache que pasó Boston tras sumar su tercera derrota de la temporada en casa de los Lakers. Fue ése un duro golpe para los de verde, que comenzaron una gira en la que perdieron siete partidos de nueve disputados. Los Celtics demostraron que les falta banquillo y que su infalible defensa puede ser superada y pusieron la lucha por el liderato del Este en un puño, pues apenas dos victorias separan a los de Massachussets, los Cavs y los Magic. Los de Orlando son una apisonadora que sólo renquea cuando juegan fuera de casa. Jameer Nelson está cuajando la mejor temporada de su carrera y eso ha demostrado ser el empujón que le faltaba para meterse en la pugna por el título de conferencia. Si su terceto mágico –a saber: Howard, Lewis y Turkoglu– no acusa el cansancio y sigue rindiendo como hasta ahora, les sobran argumentos para poder quedarse con el primer puesto.
Miami y Detroit se hacen fuertes
A los tres de cabeza les separa un mundo del resto, aunque por detrás resisten otros tres que se han mostrado como los más regulares en una conferencia loca: Atlanta, Detroit y Miami. Los Hawks han alternado rachas de hasta seis victorias consecutivas con otros periodos negativos en los que han dejado patente su falta de potencial para doblegar a equipos potentes (algo de lo que presumía en la pasada campaña). Por ello, y teniendo en cuenta que su rival en los playoffs pueden ser los Pistons, parece difícil, incluso, que vayan a pasar de la primera ronda. Los Bad Boys han perdido su fama de bloque sólido y correoso tras la llegada de Allen Iverson, que más que beneficiar al grupo ha aportado desorden y anarquía. Aún así, cuando The Answer está más generoso y, sobre todo, cuando Rodney Stuckey está en la cancha, los Pistons son un equipo serio, experimentado y muy capaz. Pero repetir la segunda plaza del año pasado es una quimera.
Los Heat, en tanto, están cada vez más asentados. Su proyecto de futuro está dando buenos frutos. Beasley va cogiendo la confianza que le faltaba, mientras Chalmers y Cook se han convertido en dos piezas clave para el equipo. Entre todos han creado el entorno perfecto para permitir la aparición del mejor Wade, que ya es el máximo anotador de la liga. Con jugadores atléticos y mucho tiro exterior han conseguido suplir la ausencia de un center de garantías, dado que Anthony y Magloire aportan muy poco en esa faceta. Por detrás, ha ganado enteros Philadelphia, que se ha repuesto de su mal comienzo y ya ocupa puestos de playoffs. Los Sixers no han notado la baja de Elton Brand. Siete victorias consecutivas, con Andre Igualada (deseoso por ser seleccionado para el All Star) y Andre Miller en plan estelar, les han sacado del pozo. Entre los ocho primeros se mantienen también los Bucks. Aunque amenazaban con ser una de las revelaciones de la temporada, se han mostrado muy irregulares y resisten más por los deméritos de sus perseguidores que por su buen juego. Michael Redd y Richard Jefferson se quedan, con demasiada frecuencia, muy solos.
Nets y Raptors, en el ‘limbo’
Entre quienes aspiran a esas dos plazas de playoffs no tan claras (las que poseen actualmente Philadelphia y Milwaukee) abunda la mediocridad. Hay seis equipos separados por dos triunfos entre los que se puede encontrar de todo, aunque lo más destacado es que sigan ahí dos equipos como los Nets y los Raptors. De los primeros, lo que choca es que hayan sufrido un bajón tan importante en tan poco tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que sus oponentes apenas han hecho méritos. Pese a los descubrimientos de Brook Lopez y Yi Jianlian, cada vez más entonados, el resto, salvo Harris y Carter, no aportan lo que debieran para que el equipo esté arriba. Algo similar le sucede a Toronto, cuyos argumentos se han reducido a Bosh y Bargnani y, cómo no, a Calderón cuando no está lesionado. La baja del extremeño ha alejado a los canadienses del octavo, pero su regreso ha dotado al equipo de la moral y el orden necesarios para poder recomponerse. O’Neill no está funcionando en la posición de cinco y ya se piensa en un sustituto.
Quienes más sorprenden dentro de este sexteto son Nueva York y Charlotte, que parecían abocados a las últimas posiciones y están dando mucha guerra. A los Knicks les ha sentado muy bien la llegada de Al Harrington, que se ha convertido en el líder anotador del equipo. La inteligencia de Mike D’Antoni y la capacidad de sacrificio del grupo que está formando auguran un gran futuro para los de la Gran Manzana, aunque este año vaya a estar muy complicado que se metan en las eliminatorias por el título. El buen nivel que están ofreciendo Lee, Chandler y Robinson es una excelente noticia para el futuro de uno de los equipos con más historia del campeonato. Los Bobcats, en tanto, han resucitado de la mano de Gerald Wallace, que ha cuajado unas actuaciones soberbias para encabezar la remontada en la tabla de su equipo. Y eso que D.J. Agustin se ha perdido unos cuantos partidos, pero la llegada de Diaw y Bell ha aportado mayor solidez y una mejor rotación al grupo.
Del resto, Chicago e Indiana están todavía en la pomada, pero no dan muchos visos de poder dar el salto necesario para acabar entre los ocho primeros. Los Bulls andan faltos de poderío bajo los aros y sus bajitos, aunque rebosan calidad (caso de Rose y Gordon), se sienten demasiado desasistidos para competir contra equipos con un potente juego interior. Los Pacers han mejorado con el regreso de Mike Dunleavy. Pero ello y la gran campaña de Danny Granger no están bastando para que el equipo acabe de coger el ritmo de victorias, pues son incapaces de encadenar dos triunfos seguidos. Cierran la conferencia los Wizards, abocados a una temporada de transición, sin la tan necesaria aportación de Gilbert Arenas. Lograr un buen refuerzo en el próximo draft se convertirá dentro de poco (si no lo es ya) en su principal objetivo.
Análisis de la NBA II (1 de 2)
El mejor equipo de España
Ni el estratosférico Barcelona de Josep Guardiola, ni el todopoderoso Inter Movistar de fútbol sala ni el millonario Ciudad Real de balonmano. El mejor equipo de todas las competiciones nacionales de liga españolas (las de la máxima categoría, obviamente) es el Tau de Vitoria. Ningún otro conjunto puede presumir de contar todos sus partidos por victorias salvo uno. Sólo el Egara de hockey, que no ha perdido ningún partido pero ha empatado tres, se le acerca ligeramente.
El Tau lleva 14 triunfos consecutivos, algunos de ellos ante equipos de enorme nivel, como el Barcelona, el Unicaja, el Real Madrid o el Joventut. Pero lo más sorprendente es la autoridad con la que los ha logrado. Visitar el Fernando Bruesa Arena se ha convertido en sinónimo de recibir una paliza. El Tau es el equipo que más tantos anota, el que mayor diferencia de puntos endosa a sus oponentes y el que más veces traspasa -van cuatro en este curso- la barrera del centenar, algo poco habitual en el baloncesto FIBA.
El éxito del Baskonia es consecuencia de la dedicación, el perfeccionismo y la inteligencia de su entrenador, Dusko Ivanovic. Él ha ideado un estilo de juego que sus jugadores han absorbido a la perfección y ha sabido transmitirles una mentalidad ganadora inusual. Por pequeño que sea el oponente, el Tau juega siempre con la mayor intensidad defensiva y se exprime en ataque aunque lleve una renta holgada. A ello contribuye la naturaleza guerrera de Pablo Prigioni y Sergi Vidal, que se han convertido en los líderes espirituales del grupo.
Con Igor Rakocevic y Thiago Splitter perfectamente encargados de la anotación y con jugadores tan versátiles como Pete Mickael, Fernando San Emeterio y Mirza Teletovic, en Vitoria pueden presumir de tener al equipo más completo de la liga. Al menos, así lo han demostrado hasta el momento. De hecho, su más inmediato perseguidor es el Barcelona, que se ha gastado una millonada para optar a todos los títulos este año, y está a tres victorias de los vascos pese a estar cuajando una gran temporada. Por ahora, el Tau ya se ha adjudicado la Supercopa y, de seguir así, no sería una locura que se adjudicara el soñado póker al sumar la liga, la Copa del Rey y la Euroliga.
Artículo publicado en LaSemana.es
El último baluarte de nobleza en el deporte
El mundo del deporte vive perturbado por la preponderancia de lo económico, la violencia, la ausencia de deportividad y una cierta pérdida de valores. Sin embargo, hay una modalidad empeñada en mantener las tradiciones. El rugby, considerado por muchos como un entretenimiento primitivo y brutal, es, en esencia, un ejemplo de nobleza y pasión por el deporte. Millones de personas alrededor de todo el mundo le otorgan, por ello, su devoción.
Cuenta la leyenda que cierto día, allá por 1823, en los albores del deporte del balompié, a un estudiante del colegio inglés de Rugby llamado William Webb Ellis, le dio por coger la pelota con las manos. Así, dice la Federación Internacional de Rugby –aunque los historiadores tienen sus dudas–, nació el deporte del balón ovalado, que en la actualidad practican tres millones de personas en todo el mundo y que cada año goza de más adeptos.
UN 'OASIS' DE DEPORTIVIDAD
El rugby heredó muchas de las reglas de aquella primitiva versión del fútbol –como la prohibición de pasar el balón hacia delante– y se desvió en otras cuestiones: el número de jugadores ascendió a quince, se cambió la forma del balón y se empezó a jugar con las manos. Todo ello convirtió al rugby en una modalidad mucho más violenta que el fútbol moderno, que evolucionó de una forma muy distinta. Sin embargo, desde siempre, el rugby ha sido algo más que un mero entretenimiento. Desata las pasiones más primitivas del ser humano, aunque otorga la habilidad de poder controlarlas y desarrolla un profundo sentido de la deportividad y del juego en equipo, pues en ello está la clave del éxito.
Con el paso de los años, el rugby se ha convertido en uno de los deportes más extendidos del planeta. Sin embargo, esta popularización no ha impedido que el espíritu primitivo del deporte permaneciese intacto. De hecho, el rugby está considerado como el último resquicio de pura nobleza en el mundo del deporte. La tradición dice que "el fútbol es un deporte de caballeros jugado por brutos y el rugby un deporte de brutos jugado por caballeros". Nada más allá de la realidad. La nobleza es un valor fundamental que se inculca a los jugadores desde pequeños: nadie finge una lesión, nadie protesta al árbitro –ni siquiera los espectadores– y nadie cuestiona una derrota ni habla de robos al final de los partidos.
EL TERCER DEPORTE MÁS SEGUIDO
En España, el rugby es un deporte minoritario. Pese al ligero crecimiento que experimenta cada año, apenas existen 16.000 licencias federativas, a años luz de las 681.000 del fútbol y muy lejos, por ejemplo, del balonmano (93.000), el montañismo (99.000) o de otras modalidades con menos peso, como el voleibol (en torno a 40.000) y la petanca (casi 30.000). Sin embargo, más allá de los Pirineos, el deporte del oval desata pasiones. En las islas británicas, aunque el fútbol es el deporte mayoritario, el rugby es el segundo deporte por excelencia. También Francia goza de una gran tradición, mientras que en lugares como Nueva Zelanda o Sudáfrica es el deporte con más éxito.
Los datos de audiencias sitúan al Mundial de rugby como el tercer evento más seguido en todo el mundo, por detrás del Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos. De hecho, en la pasada cita, celebrada en Francia, la televisión gala TF1 alcanzó un récord al lograr congregar ante las pantallas a 16,5 millones de personas en el partido entre el país anfitrión e Irlanda. En España, el último partido relevante de la selección, el de clasificación para el Mundial contra Rumania lo siguieron, por Teledeporte y en directo, apenas 8.000 personas. Todas las demás retransmisiones de ese día en la cadena española, incluidas la gimnasia artística y la liga escocesa de fútbol, superaron al rugby.
MÁS QUE UN DEPORTE
El mejor ejemplo del peso que adquiere este deporte en otras partes del mundo está en Gran Bretaña. Allí, el rugby es también un elemento de afirmación de la identidad nacional. Las victorias de Gales o Escocia contra Inglaterra son victorias de todo el país contra su hermano mayor y suponen un motivo de orgullo. El mítico jugador galés Jonathan Davies describía como nadie el sentimiento que provoca una derrota en el Seis Naciones, torneo más prestigioso del hemisferio norte: “No es una semana aguantando las bromas de tu rival, es un año viendo cómo tus vecinos, ya sean irlandeses, ingleses o escoceses, te recuerdan cada día tu derrota”.
Especialmente curioso es el caso de Gales. Su capital, Cardiff, es todo un templo de este deporte. El Estadio del Milenio es la reliquia de la ciudad. Lo presentan como su principal seña de identidad, por delante de edificios históricos y gubernamentales. No en vano, el estadio ha generado mil millones de euros en beneficios para el país y es una de las principales fuentes de turismo y de creación de puestos de trabajo. Su repercusión es tal, que el centro de la ciudad se cierra al tráfico los días de partido, para que las cerca de 80.000 personas que suelen abarrotar las calles puedan hacerlo sin sufrir ningún percance. “El Millenium Stadium es la joya de la corona de Gales”, sentencia Roger Lewis, presidente de la Federación de Rugby Galesa.
Gales es un ejemplo de arraigo de la tradición y los valores de este deporte, pese a que su equipo nunca ha logrado grandes éxitos a nivel internacional. De hecho, la única selección del hemisferio norte que ha ganado el Mundial es Inglaterra. El resto de potencias se encuentran en el sur. Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia son las tres grandes, aunque muchos otros países, como Fiji, Samoa o Argentina cuentan con equipos competitivos. Aún así, el motivo de que sólo el XV de la rosa haya conquistado la Copa Webb Ellis –se llama así al trofeo que se entrega al campeón del mundo, en honor al supuesto creador del deporte– para Europa también se explica en el hecho de que, en su afán de conservar la pureza del rugby y evitar que se hiciera profesional, no se creó un campeonato mundial hasta 1987.
NUEVOS TIEMPOS, TAMBIÉN PARA EL RUGBY
Eventos como el Mundial o el torneo Seis Naciones –que disputan Inglaterra, Gales, Escocia, Irlanda, Francia e Italia– ayudan a que el rugby centre la atención de los medios, con mayor intensidad los del Reino Unido y sus ex colonias, durante unas semanas. La cobertura internacional y la expectación que desatan estos torneos hacen que el rugby evolucione y se parezca cada vez más a otros deportes. Al igual que David Beckham es el gran icono mediático del fútbol, el rugby también tiene los suyos. Los mejores ejemplos son el inglés Jonny Wilkinson o el galés Gavin Henson; ambos protagonistas de las páginas de la prensa amarilla británica y de numerosos anuncios publicitarios.
Pese a ello, estos torneos todavía son la máxima expresión del rugby en estado puro. Hay mucho más en juego que la simple victoria. Dice el entrenador galés Gerwyn Williams que la misión del rugby no es ganar, pues ganar es un comienzo, no un fin. En el rugby entran en juego el compañerismo, la unidad, el juego limpio, el orgullo. Hoy existen diferentes modalidades de rugby –el Rugby Union, que es el más extendido, el Rugby League, de trece jugadores, y el Rugby 7–. También aparecen cada vez más innovaciones –la más actual es la inclusión de un árbitro de vídeo que ve las jugadas polémicas al instante para ayudar al árbitro principal en sus decisiones–. Sin embargo, la esencia perdura. El rugby es todavía un baluarte, un lugar donde la nobleza en el deporte resiste.
Cree el ladrón...
Que todos son de su condición. Eso es lo que debía de pensar Ramón Calderón para estar tan convencido de prolongar todavía más su denostado mandato al frente del Real Madrid. Tras dos años y medio de mentiras y falsedades, al ya ex presidente blanco se le ha acabado el crédito. El “juro por mi honor que no he tenido nada que ver (con el amaño de la Asablea)” no se lo creía ni su propia familia. Aunque no extraña que se atreva a jurar sobre ideales tan nobles, pues honor, lo que es honor, ha demostrado tener muy poco desde que venció en las elecciones de 2006.
Mintió para acceder al cargo, pues se proclamó ganador tras asegurar que tenía atados a Robben, Cesc y Kaká. Volvió a engañar a todo el mundo con la novela que fue el fallido fichaje de Cristiano Ronaldo; también, cuando aseguró que él no había usado nunca la tarjeta del club para gastos personales (como demostró el diario El Mundo); y mintió descabelladamente en todas y cada una de sus declaraciones sobre el ya conocido como Watergate Calderón. La más gorda de todas esas patrañas es una clara muestra de que, además de mentiroso, Calderón es tonto y se piensa que los demás son de su condición. “Casi no conozco a Nanín (responsable de la manipulación de la Asamblea). Habremos coincidido cinco o seis veces”, aseguraba. Inepto como es, esperaba que nadie se acordase de su discurso electoral del día que accedió al cargo. “Gracias a Nanín”, proclamaba emocionado ese día.
Por fortuna para todos, el presidente más impresentable y repudiado en los 106 años de vida del Real Madrid ya es historia. Atrás queda una etapa de chapuzas –como el tan productivo fichaje de Vlade Divac para la dirección deportiva del basket– disimuladas con dos ligas de fútbol y una de baloncesto. Por delante, se abre un periodo de transición, con Vicente Boluda, hasta ahora vicepresidente, como parche eventual hasta los nuevos comicios. Ya suenan futuros presidentes, como Juan Villalonga o Florentino Pérez, al que muchos añoran en Concha Espina. Cualquiera, desde luego, será más inteligente, más sincero y más productivo que el asno que hasta ahora ocupaba el más privilegiado asiento del Santiago Bernabéu.
Artículo publicado en LaSemana.es
Lo que sucede cuando un portero tira un penalti
Hace un tiempo, cuando porteros como Chilavert o Prats estaban en el apogeo de su carrera, surgió el debate de si los guardametas que tenían buena pegada debían aventurarse a lanzar las faltas o los penaltis. Personalmente, siempre me ha parecido algo bastante arriesgado, porque el lanzamiento puede salir mal y, si te pillan sin portero, te la pueden meter doblada. Este vídeo es un claro ejemplo de los peligros que conlleva tal acción. Aunque aquí, la situación es todavía más esperpéntica. Se trata de un partido de hace unos años entre el Schalke 04 y el Bayer Leverkusen. Vean y juzguen...
El ciclo de la vida (deportiva)
Es ley de vida que los deportistas, alcanzada una cierta edad, se vean forzados a confinar la indumentaria de trabajo al baúl de los recuerdos y abandonar la competición profesional. Pero la frecuencia de tales despedidas no acaba de atenuar la tristeza por no poder volver a disfrutar de sus hazañas, sobre todo cuando se trata de los más grandes. Esta semana ha sido el turno de Joan Llaneras e Isabel Fernández, dos de los deportistas que más éxitos han brindado al olimpismo español.
En el caso del ciclista balear, su palmarés en las pruebas de pista no tiene parangón. Será difícil (por no decir imposible) encontrar a alguien capaz de igualarle –no en vano es el deportista español más laureado en los Juegos– y, mucho menos, a alguien que a los 39 años sea capaz de competir al máximo nivel y colgarse un oro y una plata olímpicos. Más brillo, si cabe, ha tenido la figura de Isabel Fernández, una inspiración para los cientos de niños, en especial los de Alicante, su ciudad, que empezaron a practicar el judo estimulados por los éxitos de ésta. Sus trofeos quedan en las vitrinas, pero sus gestas están ya escritas, con letras de oro, en los libros de historia del deporte.
Unos se van por su propia voluntad y otros desaparecen para siempre, víctimas de los peligros históricos de los deportes de aventura. El Rally Dakar no ha conseguido quitarse el estigma de los incidentes funestos en su nueva etapa sudamericana. Pascal Terry es el último valiente muerto en el raid del desierto. Pero su caso es mucho más grave atendiendo a las circunstancias. La organización de la prueba tardó más de lo normal en dar el aviso a la policía para que buscaran al motorista extraviado y un edema pulmonar, consecuencia de la ingesta de un alimento, se llevó la vida del piloto francés.
Unos se van y otros llegan. La temporada tenística que comienza presenta un amplio abanico de jóvenes promesas que quieren convertirse en una amenaza seria a Rafael Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic. Quien más cerca está de conseguirlo es un Andy Murray lanzado, que se ha destapado como el más entonado en este inicio de curso. Pero tenistas como Jo-Wilfred Tsonga, Gilles Simon y Juan Martín del Potro, raquetas tan bisoñas como ambiciosas, llegan pisando fuerte. Su juventud, unida a la de quienes ya dominan el ranking, augura una temporada apasionante y un fecundo futuro para la ATP.
Artículo publicado en LaSemana.es
Terrorismo y deporte: una historia de muertes y temor
Con la llegada del Rally Dakar a Argentina y Chile, se hace difícil olvidar los motivos por los que la carrera tuvo que ser suspendida hace un año y trasladada a otro continente. Las amenazas de Al Qaeda al raid surtieron efecto y el deporte, una vez más, sufrió las consecuencias. Como en este caso, el mundo del deporte ha padecido en numerosas ocasiones el miedo y la inseguridad que provoca el terrorismo. El propio Dakar ha sufrido con frecuencia las consecuencias de este problema. Aunque el caso más sonado se produjo en los Juegos Olímpicos de Munich ’72, cuando once atletas israelíes fueron asesinados. En Colombia, Israel y Estados Unidos, el deporte se ha visto especialmente salpicado por este motivo.
Otras situaciones en las que el terrorismo ha afectado al deporte
Nuevos retos y buenas perspectivas para comenzar el año
Ávido como está el deporte español por mantener su extensa travesía de éxitos, el año 2009 no ha podido comenzar con mayores augurios de triunfo. Carlos Sainz y Marc Coma son los primeros líderes de un Dakar que este año comienza su periplo por el exilio sudamericano, lejos de las amenazas de grupos islamistas que propiciaron su huida de tierras africanas. En Argentina y Chile, donde todo les es mucho más familiar, Sainz y Coma se desenvuelven, por el momento, como serpiente en el desierto.
Todo parece favorable para la victoria. Los dos son claros favoritos en sus respectivas categorías. Cuentan con el triunfal empujón sicológico que ha supuesto el fructífero 2008. Y se van a topar con un terreno mucho más favorable. En los desiertos de Argentina y Chile hay menos dunas, más montaña (atravesar Los Andes será una de las grandes dificultades del nuevo recorrido) y, sobre todo, hay hispanohablantes. Conocer el idioma es siempre una ventaja en rutas de este estilo. Que se lo digan a Coma, a quien un espectador salvó del abandono ya en la segunda etapa.
Los retos de esta nueva etapa que inicia el raid son muchos. El primero es lograr mantener la emoción y el interés de la afición pese al cambio de escenario. Al menos hasta que regresar a Dakar sea viable en cuestiones de seguridad. Para ello, los organizadores han sido inteligentes y han ideado una ruta desértica no muy diferente (en la medida de los posible) a la tradicional y que, además, atraviesa numerosos lugares de gran tradición en los rallies, como la provincia argentina de Córdoba. Otro desafío era mantener el nivel de participantes y se ha conseguido con creces. El último objetivo, algo más místico, también parece factible. Los organizadores quieren, ante todo, conservar la esencia del rally, su atractivo como experiencia personal de superación y aventura única. Desde luego, con ejemplos como el de Isidre Esteve, pueden estar satisfechos.
Artículo publicado en LaSemana.es
El mejor gol de la historia
Navegando por Youtube, uno puede encontrar multitud de perlas que algunas almas caritativas cuelgan en la red para el disfrute de las masas. En el apartado de Deportes, en concreto, si uno revisa la lista de vídeos más vistos de la historia, aparece uno cuyo título reza "Best Goal Ever" (El mejor gol de siempre). Se trata de un tanto de chilena de Fabricio Calderolli, jugador italo-brasileño del Mass Roma de fútbol sala, un equipo de la Serie A1 italiana. El gol lo marcó ante el Arzignano Grifo, conjunto de la misma categoría. Para gustos hay colores, por lo que decir que es el mejor gol de la historia parece un tanto exagerado. Pero, desde luego, es todo un golazo y es, de largo, el más visitado en Youtube. Ahí va...

