Durante las próximas dos semanas el blog permanecerá sin actualizar, pues hemos de cogernos unas vacaciones un tanto obligadas. Estos días estoy sin ordenador y el próximo martes emigro a Londres, desde donde escribiré al menos durante los siguientes doce meses.
En un par de semanas más o menos, en cuanto esté asentado allí, el blog volverá a su actividad habitual. Nuestro Twitter también permanecerá un tanto muerto hasta entonces, al igual que el grupo de Facebook. Eso sí, regresaremos con más ganas y con la voluntad de mejorar cada vez más los contenidos.
Para dejaros una buena lectura para estas dos semanas, he desplazado "La conmovedora historia de Chris Hayes" para que aparezca como lo último publicado. Si todavía no la habéis leído, merece la pena.Otros artículos de recomendada lectura:
Dos semanas de vacaciones
La conmovedora historia de Chris Hayes
La historia narrada a continuación sucedió hace casi un año, en octubre de 2008. Pero el mundo no ha podido conocerla hasta hace unos días, cuando el protagonista, Chris Hayes, encontró fuerzas para atender a los medios. Pocas veces un artículo publicado en este blog ha merecido tanto ser leído con especial dedicación y detenimiento. Les invito a dedicar unos minutos de su tiempo para recuperar (si alguna vez la han perdido) la fe en el ser humano y en el deporte.
Chris jugaba en los Miami Hurricanes, equipo universitario de fútbol americano. Su formación en la materia antes de llegar a la universidad era escasa, pues en su instituto no se practicaba ese deporte. Por ello todo el mundo pensó que estaba loco cuando decidió perseguir su sueño de jugar como receptor y presentarse a las pruebas de selección.
Para sorpresa de todos sus familiares y amigos, Chris fue uno de los cuatro jugadores elegidos para completar la plantilla de los Hurricanes. Ni sus propios compañeros se explicaban cómo lo había conseguido, hasta tal punto que desde entonces le otorgaron el sobrenombre de Chris "Make-A-Wish" (Chris Pide-un-deseo). A su padre, un hombre normalmente sereno y frío, le invadió la euforia cuando conoció la noticia.
Entrar en el equipo fue un sueño hecho realidad para Chris. Desde ese momento, dedicó al fútbol todos sus esfuerzos, a pesar de que su limitada calidad era un muro difícil de salvar. En dos años, Chris no llegó a jugar ningún partido. Ni siquiera fue convocado en una mísera ocasión para viajar con el equipo.
Pero a él poco le importaba. A veces conducía todo el día para acudir a apoyar a sus compañeros en los enfrentamientos fuera de casa, y después se pasaba al volante la noche entera para regresar y estar puntual en el entrenamiento matutino. Chris hacía todo lo que se le pedía. Ayudaba a sus compañeros a mejorar durante las prácticas, recogía los balones al finalizar y después echaba una mano a los entrenadores con el trabajo de oficina. Su rol en el equipo era secundario pero, aún así, Chris parecía tener todo lo que necesitaba para ser feliz.
Sin embargo, el pasado octubre, en plena temporada, Chris recibió una terrorífica llamada: su padre se había suicidado. La noticia le dejó totalmente hundido y desconcertado, incapaz de comprender cómo una persona tan llena de vida había decidido acabar con su vida. Estaba, como él mismo ha reconocido, completamente destrozado.
Pero todo fue un poco más fácil gracias a sus compañeros. El cariño y la dedicación que Chris les había brindado se volvió entonces hacia él. Desde el lunes, día en el que su padre murió, hasta el viernes, cuando se celebró el funeral, el teléfono móvil de Chris sonó casi una vez por hora con mensajes y llamadas de aliento de todo el equipo, incluído el entrenador.
Y eso no fue lo único que hicieron por él. Los técnicos, Joe Pannunzio y Randy Shannon, decidieron convocar a Chris para un partido por primera vez desde su llegada a los Hurricanes.
Chris condujo de nuevo durante horas para llegar a tiempo a la concentración directamente desde el funeral de su padre. Entró en el vestuario y se vio envuelto en una marea de abrazos, palmadas en la espalda y palabras de ánimo.
Jugaron contra la Universidad de Wake Forest. Fue un partido reñido, de los que se deciden casi siempre por una jugada genial en el último minuto. Pero esta vez la genialidad llegó a través de un acto humano ejemplar.
Cuando restaban apenas unos segundos y Miami ganaba por un escaso margen, los entrenadores decidieron sacar a Chris al campo para defender la jugada decisiva. Eran sus primeros minutos como jugador de fútbol americano y, para más inri, le tocó defender Aaron Curry, la estrella rival.
Chris asegura que apenas recuerda lo que sucedió en aquel momento. Aunque la cosa no tiene mucho misterio: no pasó absolutamente nada. No hubo jugada magnífica, ni tanto en el último minuto. El partido acabó sin que Chris hubiera tocado siquiera el balón. Pero poco importó. Alguien gritó: "¡Cogedlo en hombros!". Y de repente Chris se encontró en el aire, arropado por todos sus compañeros y dando la vuelta al campo.
Nadie del público ni de la prensa entendía nada. Ni por qué paseaban a un chico que ni siquiera había entrado en juego, ni por qué ese chico estaba completamente envuelto en lágrimas. Y entendieron mucho menos cuando Chris se acercó al público y se fundió en un abrazo con su madre (en la foto), quien también había logrado llegar a tiempo para apoyar a su hijo. Los dos lloraron emocionados hasta que se les agotaron las lágrimas. A pesar del reciente fallecimiento de su padre, Chris sonríe cada vez que piensa en aquello: "En ese momento era enormemente feliz", recuerda.
Chris jugará el próximo año su temporada temporada senior con los Miami Hurricanes, la última de su carrera universitaria. Aún siendo uno de los más veteranos, apenas tiene expectativas de poder disputar algún minuto. Pero después de conocer su historia, queda claro que eso, a veces, es algo secundario. Se puede encontrar la felicidad de muchas otras formas.
Lo que debería ser un prólogo: Esta historia, que ayuda a uno a recuperar la pasión por un mundo del deporte tan frívolo a veces, nunca se habría conocido de no ser por Dave Hyde, un periodista que cubrió ese partido entre Miami y Wake Forest. Él, como casi todos, no entendió absolutamente nada de lo que pasó, pero no se detuvo hasta que consiguió averiguarlo. Nueve meses después de aquello logró finalmente hablar con Chris Hayes, el protagonista, y escribió un reportaje que está dando la vuelta al mundo. Para la elaboración de esta entrada me he basado en la información recogida por él y por otros medios de Miami.
Por si queréis menearla: http://meneame.net/story/conmovedora-historia-chris-hayesOtros artículos de recomendada lectura:
Ser árbitro puede ser fácil
Siempre he pensado, desde que me tocó pitar un torneo de fútbol sala en el pueblo, que ser árbitro es una de las profesiones más complicadas de todas. Tener a tantas personas dispuestas a insultarte y criticarte al más mínimo fallo (o incluso cuando aciertas) es muy jodido. Pero en la sección de vídeos de esta semana podemos comprobar que en algunos deportes ser árbitro es una labor muy agradecida.
Sólo hay que ver este combate de boxeo. El tipo que lo arbitra puede estar tranquilo ante cualquier problema que surja. Como se puede ver en las imágenes, ante la mínima controversia, sólo tiene que levantar a uno de los contrincantes en brazos y lanzarlo a una esquina. Además, se tiene que echar unas buenas risas viendo el espectáculo que ofrecen esos boxeadores enanos.
Y es que todo es mucho más divertido y menos peligroso cuando deja de hacerse a lo grande. Igual que con el boxeo, sucede con los rodeos. Subirse a un toro puede dejarte paralítico si caes mal. Pero si te subes a un cerdo, a buen seguro acabarás sólo con unos rasguños y, además, harás felices a quienes te vean hacer el ridículo.
Hablando de animales, lo de la mascota del equipo de béisbol de San Diego es ejemplar. Se lo toma tan en serio que es capaz de involucrar a los jugadores del equipo contrario para que participen en su espectáculo justo antes del partido. Los de los Cincinnati Reds le dieron una buena tunda (fictícea) para que se lo acabaran llevando en camilla.
Y ya que estamos con el mundo animal resulta imposible, en una semana en la que ha salido hasta en la sopa, no enseñar el vídeo en el que Federico Villagra se lleva por delante a un caballo. A uno se le encoge el estómago al verlo.
Para terminar, dos imágenes curiosas: la prueba de que, en los deportes serios, la profesión de árbitro es muy peligrosa (el comentarista llega a decir a los telespectadores que "si no ganamos, les digo el hotel en el que se aloja el árbitro") y la demostración de que con todo lo que le ha sucedido a Adriano se ha perdido una verdadera estrella.Más vídeos:
Por una vez el COI hace algo bien
El Comité Olímpico Internacional lleva unos cuantos años pregonando la necesidad de acabar con el gigantismo de los Juegos Olímpicos. Pero, en contra de esa idea, han tomado varias decisiones que representan totalmente lo opuesto (decidieron dar los Juegos de 2012 al proyecto más caro y pomposo y optaron por aumentar el número de deportes en lugar de reducirlo). Ahora han vuelto a demostrar una vez más que lo que principalmente les importa es la pasta. Aunque al menos su interesada decisión ayudará a incrementar el atractivo de los Juegos.
De los siete deportes que optaban a ser olímpicos en 2016, el COI presentará finalmente para su aprobación en asamblea al rugby y el golf, los dos que destacaban básicamente en dos aspectos: su tirón mediático y el número de seguidores a lo largo y ancho del mundo. Fuera se han quedado el kárate, el squash, el béisbol, el sóftbol y el patinaje, cinco disciplinas cuyo seguimiento a través de los medios ni siquiera se acerca al de las dos elegidas.
El COI ha dejado clara una vez más su hipocresía. Y seguramente lo vuelva a hacer dentro de unas semanas, cuando Chicago resulte elegida sede de los Juegos y el mundo grite al unísono aquello de "¡tongo!". Pero al menos, en esta ocasión, la escasez de ética de los dirigentes y la primacía de los intereses económicos han sido para bien: la entrada del rugby y del golf servirá para enriquecer el atractivo de los Juegos de una manera en la que ninguno de los otros cinco aspirantes lo hubiera logrado.
Falta todavía la aprobación de la admisión de ambos deportes pero, a falta de salvar ese obstáculo, el COI integrará por fin dos modalidades que realmente merecen estar en los Juegos. En los últimos años, las pocas veces que han tomado la decisión de ampliar el programa olímpico han sido para incluir auténticas chorradas, a saber: sóftbol y boxeo femenino. La cosa, desde luego, tiene narices.
Hace mucho tiempo que los Juegos necesitan una limpia profunda. No me cabe en la cabeza que, llegado el evento deportivo más importante del mundo, uno pueda entretenerse siguiendo las emocionantísimas competiciones de saltos en cama elástica, pentatlón moderno y ciclismo acrobático, y sin embargo falten algunos de los deportes más extendidos y seguidos a lo largo y ancho del planeta.
El rugby, por ejemplo, aunque en España no tiene demasiado tirón, es uno de los más exitosos a nivel internacional. No en vano, su Mundial es el tercer evento deportivo con mayor audiencia, sólo por detrás de los Juegos y del Mundial de fútbol. Ello, unido a los valores que este deporte tan tradicional representa, lo convierte en digno merecedor de formar parte del programa olímpico.
El golf tal vez pinta algo menos en todo esto. Pero desde luego es una de las disciplinas a las que todo periódico deportivo que se precie dedica una sección específica. Y eso ya le otorga una gran ventaja con respecto a kárate, sóftbol, béisbol, squash y patinaje. Incluir a cualquiera de estos cinco en detrimento del golf, habría sido continuar con la política de ampliar los Juegos sin ton ni son con deportes que sólo interesan a quienes los practican. Todos sabemos quien es Tiger Woods, pero ¿alguien conoce al mejor karateca o al mejor patinador del mundo? Probablemente haya muchos karatecas y muchos patinadores federados que ni siquiera lo sepan.
Espero que no sirva de precedente el que, por una vez, coincida con una decisión tomada por esa panda de chupadores del bote que integran el COI. Pero igual que se critican sus errores, hay que reconocerles también sus aciertos. Optar por el rugby y el golf, ha sido uno de ellos.Artículos relacionados:
Dando el espectáculo
Harto ya de que cada semana nuestra sección de vídeos la protagonicen las peleas constantes que se producen en los estadios de fútbol, hoy he decidido comenzar con unas imágenes bastante más graciosas. No sé si será realidad o ficción. Ni siquiera se le puede llamar deporte (aunque algo de baloncesto tiene). Pero lo que hace este tipo es impresionante.
Me he quedado tan anonadado que, después de eso, prácticamente no me han impresionado ni esta ridícula forma de tirar un penalti (obra de Mikael, jugador del Szombathelyi), ni esta cagada de la BBC en su resumen de los goles del día, ni este bolazo de Sergio García a un espectador.
Y mucha menos gracia me han hecho las peleas de turno. Esta vez sólo hay dos novedades: una se produjo en un campo de béisbol y en otra las protagonistas fueron mujeres. En el partido entre Detroit y Boston hubo tantos lanzamientos maliciosos al cuerpo del rival que acabaron como estaba previsto: a bofetada limpia, aunque sin demasiadas consecuencias.
Sí hubo perjuicios para las jugadoras sub-19 de Australia, que se llevaron una buena multa (400.000 dólares) por liar esta tangana en China. Y también les debió caer una buena a los espectadores que invadieron el campo y agredieron a la policía en este partido de la Copa Sudamericana. Sea para bien o para mal, parece que el caso es dar el espectáculo.Más vídeos:
Basura (léase también "prensa deportiva")
Soy una persona cuyos ideales varían bastante dependiendo de la hora del día y del estado anímico. Hoy, como suele ser habitual, me he levantado destilando aromas de extrema derecha. Normalmente, con el paso de las horas voy virando hacia la izquierda. Primero me convierto en un centro-demócrata convencido y ya por la noche, casi siempre tras unas cuantas copas, más de una vez acabo proclamando el anarquismo. Al día siguiente todo suele volver a empezar. Pero hoy ha sido distinto.
Con el paso de las horas, ese sentimiento extremista, en lugar de atenuarse, se ha ido recrudeciendo en mí, hasta tal punto que he creído que iba a reventar si no empezaba a soltar improperios (como alguna otra vez ya he hecho en el blog). Así que, como no tenía a nadie en particular contra quien descargar mi ira, he entrado en las webs de los principales periódicos deportivos españoles sabedor de que ahí siempre hay chicha.
La portada de As.com de esta tarde, desde luego, merecería un capítulo aparte. Al abrir la página, lo primero que aparecía era el contundente titular "La plantilla del Madrid es mejor que la del Barça". Una noticia nada parcial ni sensacionalista, desde luego. Lo mejor es que al leerla, uno se espera que al menos, aunque se trate de un panfleto, el texto esté algo trabajado (no en vano, es la noticia de portada del periódico). Pero el señor A. Martin se hace cuatro párrafos raquíticos, dice cuatro obviedades y encima tiene agallas para firmar el artículo. Si lo ha hecho por iniciativa propia, hay que decirle "Olé tus narices". Y si, en cambio, se trata de un encargo de algún superior iluminado, sólo queda compadecer al pobre currante.
Siguiendo con el repaso a la prensa deportiva nacional, me he dado una vuelta por los periódicos catalanes y, para mi sorpresa, no he encontrado nada digno de mención en un post destructivo como es éste. Me ha extrañado mucho en el caso del Sport, y menos en cuanto a El Mundo Deportivo. He de decir en favor de este diario que me parece el más serio de los cuatro grandes, aunque no deja de ser un 50 por ciento de basura. Pero, como siempre digo, no se les puede culpar. Ellos tienen que hacer un periódico que se venda, porque comen de eso. Si a la gente no le gustase leer basura, en España habría prensa deportiva decente, como sucede en Francia con L'Equipe. Pero cambiar los gustos de la población es harto complicado.
Y qué decir del grandioso Marca.com. Es el que más leo porque, al fin y al cabo, es el que más medios tiene y, a lo largo del día, en él se publican más noticas que en ningún otro. Por eso, es, en mi opinión, el mejor digital para informarse. Pero que se trate del mejor entre lo que hay para elegir no le libra de ser una auténtica hez (me fastidian mucho los tontos que, cuando alguien pone un comentario negativo en una noticia, saltan con lo de "Ah, pues si no te gusta Marca ¿por qué lo lees?").
Pero bueno, vamos a lo que nos ocupa. Para ser sinceros, me he quedado un poco decepcionado al visitar la web de Marca porque no había mucho con lo que meterse en esta ocasión. De hecho, es digno de mención que hayan tenido, al menos durante un rato, la crónica del PGA Championship de golf como segunda noticia. En un periódico serio, ese tema debería ser el primero, pues se trata de un Grand Slam y es lo único importante que ha sucedido hoy. Pero tampoco se les puede pedir tanto. Incluso se podría discutir si alguna de las demás noticias es más relevante o no.
Desde luego, lo que no es para nada relevante -al menos en comparación con un Grand Slam- son las sandeces que se inventan cuando no hay competiciones en juego ni surgen noticias. Hoy, como no había nada que contar del Madrid, se han sacado de la manga un rumor más de los de tarde de verano (esas de "¿Qué nos inventamos hoy, que no ha pasado nada y no nos apetece currar mucho, para que siga entrando gente a la web?").Hasta Ramón Trecet vira hacia la basura
En cualquier caso, ya puestos a poner a parir al periódico deportivo por excelencia de nuestro país, no quiero dejar pasar la ocasión de mencionar un hecho que me parece flagrante. Se trata del blog de Ramón Trecet. No pretendo torpedear a todo un mito del periodismo deportivo. De hecho, es de lo más grande que ha existido en este género y nadie puede negar que hablar de él suponga hablar de un auténtico genio. Pero no nos confundamos: es un genio en radio y, si acaso, en televisión.
Entiendo que también lo quieran explotar en la prensa escrita, porque es un tipo que tiene mucho tirón y al que seguimos un montón de personas. Pero al menos deberían poner a alguien a corregir sus artículos, porque en ocasiones parece que el pobre Ramón tenga todavía pendiente la asignatura de Lengua. No pone ni una tilde (a las pruebas me remito), comete faltas de ortografía con excesiva frecuencia (para lo que se debe exigir a un periodista) y a veces se emociona tanto que pierde totalmente el hilo del artículo, de forma que resulta totalmente ilegible.
En definitiva, la prensa deportiva española es tan mala que hasta los más grandes, como el señor Trecet, se contagian del hedor a basura, aunque en este caso se trate de basura en cuanto a la forma, no en cuanto al fondo (bueno, en lo referente al fondo de los artículos, a veces también se desmadra un poco). Prometo que si algún día me hago rico invertiré mi fortuna en crear un diario deportivo decente, aún consciente de que va a producir un montón de pérdidas. Me quedará el consuelo de saber que al menos podremos, durante algún momento, dejar de respirar tanto residuo tóxico cuando queramos informarnos profundamente (las secciones de Deportes de los periódicos generalistas son buenas, pero breves) sobre lo que acontece en el mundo del deporte.Otras lecturas interesantes
La catarsis del Pinto
No hace ni tres meses que un servidor se encontraba en el Municipal Príncipes de Asturias de Pinto, disfrutando de uno de los milagros deportivos de la pasada temporada. El equipo de fútbol sala de aquella ciudad, un recién ascendido en la máxima categoría, se había convertido en la auténtica revelación del campeonato.
Plagado de jugadores jóvenes, con un juego que enamoraba y con una ambición inusual, el Pinto se había colado en las semifinales de la Liga Nacional de Fútbol Sala, en la que desafió la hegemonía del mismísimo Inter Movistar. Aunque estuvieron cerca de doblegar a los campeones, acabaron sucumbiendo, pero su hazaña quedó plasmada para siempre en la memoria de todo buen aficionado al fútbol sala.
Pero la maldita Mrs. Crisis (pronunciado "misis craisis") aprieta tanto que no da la mínima opción a que un proyecto tan noble, humilde y provechoso pueda consolidarse. El Pinto presentó esta semana su nueva plantilla para la temporada venidera. Sólo permanece en el equipo el portero suplente. Los demás han tenido que abandonar el nido para alimentar unas arcas hambrientas como nunca.
Matamoros ha acabado en el Lugo, Hugo ha emigrado a Zaragoza, Sergio ha recalado en el Zamora, Fabián se ha ido a Cartagena,... Y así una larga lista. Incluso el entrenador, Luis Fonseca, ha abandonado el barco para fichar también por el Cartagena. Aunque en su caso se trató de una no renovación acordada. Se rumorea que el técnico pedía cobrar el oro y el moro y que, además, tenía ciertas desavenencias con la directiva.
Su lugar lo ocupa Javier Carracedo, que entrenaba en las categorías inferiores. El nuevo comandante de la nave será el encargado de retomar el camino desde cero para intentar emular lo que consiguiera su predecesor. De los trece jugadores que tendrá a su cargo, sólo dos, los más veteranos de largo, se acercan a los 30 años. El resto son unos chavalitos con talento que en su mayoría llegan desde clubes de la División de Plata. De hecho, sólo dos de los futbolistas fichados jugaron la pasada campaña en la máxima categoría.
Sería todo un hito que, con una plantilla tan joven y plagada de jugadores recién llegados, el Pinto repitiese gesta y lograse pelear con los mejores. Pero ya han demostrado que con ilusión, calidad e inteligencia se puede derrocar hasta al enemigo más temido, aunque éste se llame Crisis. Si lo consiguen, seguro que más de uno dejará de hablar de casualidades y empezará a apuntarse la receta.Más en Otros Deportes:
Asco de visitas
Anoche entré al blog sobre las 3.30 de la madrugada y me sorprendió ver que en ese escaso margen de tiempo desde el comienzo del domingo ya habían entrado más de 30 visitantes únicos, cuando lo normal a esas horas es tener menos de diez visitas. Indagando un poco me dí cuenta del terrorífico motivo. Desde el artículo de la Wikipedia sobre la muerte súbita hay un enlace a un reportaje que publiqué hace tiempo. Por ello, cada vez que se produce una desgracia en el mundo del deporte, el número de personas que pasan por aquí se eleva considerablemente.
Ojalá este blog nunca tenga que sufrir más estos picos estadísticos tan agrios. En los últimos tiempos está sucediendo demasiado y de una forma excesivamente cruel. La muerte se ha llevado a Antonio Puerta y a Daniel Jarque en la plenitud de su carrera, sin avisar y cuando sus respectivas parejas esperaban un bebé. Y todavía pudo haber sido más macabra en el caso de Rubén de la Red, quien acababa de ser padre cuando se desvaneció en el terreno de juego. Con noticias como esta es normal que al pobre le cueste volver a jugar. Más vale prevenir que acabar sufriendo una tragedia similar.
De la Red puede considerarse, en cierto sentido, afortunado. Al menos él sí ha tenido la opción de poder prevenir una desgracia que llega siempre de la forma más perra, sin dar ningún tipo de indicio. La muerte súbita es un mal que llega y se va de forma fugaz, sembrando a su paso dolor y consternación. Esta vez le ha tocado, además, a un club que estaba de celebraciones y cuya gran pretemporada auguraba una campaña exitosa. ¿Con qué ánimo van a comenzar ahora esos jugadores la temporada? Tienen que estarlo pasando realmente mal.
Desde aquí vaya todo el cariño y el apoyo del mundo para la familia y compañeros de Daniel Jarque, y también para todos los pericos.
A falta de fútbol, chorradas como pianos
A falta de la emoción de la competición en estado puro, los partidos estivales están dejando unas cuantas imágenes que al menos sirven para entretenerse un rato. Nuestra sección de vídeos de esta semana está plenamente dedicada al balompié, que está siendo el gran protagonista de un mes de agosto escaso de eventos deportivos.
En el Getafe, por ejemplo, han querido seguir los pasos del Atlético de Madrid en la manera de captar abonados. Fieles herederos de La Hora Chanante (ahora Muchachada Nui), han lanzado dos anuncios que alcanzan la categoría de chorradas como pianos. No están mal para echarse unas risas (aquí los dos).
Tampoco se diviertieron lo suyo los desalmados que decidieron coger el infortunio de una pobre niña futbolista para convertirlo en un vídeo de gran éxito en la red. El llanto de Mary se encuentra ya en el Hall of Fame semanal de Youtube.
De gracioso iba también este jugador del Sparta de Rotterdam holandés. En un partido contra el Twente, un compañero suyo se encontraba protegiendo el balón junto al córner, y a él no se le ocurrió otra cosa que arrancar el banderín, pegar un patadón a la bola y volver a colocar el palo ante la atónita mirada de compañeros, entrenador y público.
Para acabar, he aquí otros tres curiosos vídeos que nos ha dejado la semana futbolera: Íker Casillas promocionando el último trabajo de Alejandro Sanz, el portero del Sporting de Lisboa marcando de cabeza en el descuento de un partido de la previa de la Liga de Campeones y Bergessio, jugador de San Lorenzo, liándose a puñetazos en un amistoso contra un equipo uruguayo.
Off topic: Por no monopolizar la sección semanal de vídeos del blog con asuntos futboleros, ahí queda las ridículas novatadas que se gastan en el equipo olímpico de natación de Gran Bretaña. Qué raros son estos británicos...Más vídeos:
¿Madre o tenista?: Una delicada cuestión
Estamos en época de retornos: vuelve Schumacher, vuelve la canción del verano (¿cuándo dejará de sonar el temita de Carlos Baute y Marta Sánchez?), vuelve la sombra del dopaje (Astarloza también es inocente, claro) y vuelve Kim Clijsters. Y precisamente este último regreso ha dado pie a una de las lecturas más interesantes que han aparecido en la prensa en esta época en la que abunda la basura.
Resulta que Clijsters, que se retiró del tenis hace dos años, cuando todavía peleaba por el número uno mundial, ha visto cumplido su deseo de formar una familia, motivo que le llevó a dejar el tenis, y ha decidido desempolvar la raqueta para saldar cuentas pendientes.
Los medios han informado de su regreso como merece. Pero uno en concreto, el Independent, ha aprovechado la circunstancia para elaborar un extenso reportaje sobre los problemas de ser madre y tenista a la vez, obstáculo con el que Clijsters va a tener que lidiar mientras dure su nueva etapa en el circuito WTA. La prensa española podría tomar ejemplo de ello.
Al parecer, tener hijos y disputar el circuito profesional supone toda una odisea. Al menos así lo han demostrado los casos anteriores. No tanto en el tenis masculino (muchos hombres han triunfado pese a su paternidad y ahora incluso Roger Federer acaba de ser padre de mellizas), como en el femenino. Pero no se trata de una cuestión de deterioro físico por haber dado a luz. Es más bien un problema derivado del cuidado de los pequeños.
Según doctores consultados por el Independent, una mujer debería ser incluso físicamente más fuerte tras un parto (y también mentalmente), por lo que en ese sentido la maternidad no sería un lastre. El problema viene cuando la tenista tiene que viajar con toda la familia y cuidar de sus hijos mientras intenta ganar torneos. Clijsters, por ejemplo, paseará por todo el mundo a su hija de 17 meses y a su marido junto con su entrenador, su preparador físico, su osteópata, su jefe de prensa y alguna niñera ocasional. Toda una recua con la que no debe ser nada fácil lidiar.
Los números lo dejan bastante claro. Ninguna madre ha ganado un Grand Slam desde 1980, cuando lo logró Evonne Goolagong. Y antes de ella sólo lo había conseguido Dorothea Lambert Chambers, en la prehistoria del tenis, allá por 1914. La lista mundial también es un claro ejemplo: la única tenista con hijos entre las 100 primeras de la WTA es la austriaca Sybille Bammer, número 29. Ella es una de las ocho tenistas que en toda la historia de este deporte han regresado al circuito profesional después de dar a luz.
De todas esas madres-tenistas, la única que logró algo reseñable fue Lindsay Davenport, que en 2007 ganó tres torneos y logró meterse en el top 25. Clijsters, que sumó 34 títulos individuales en su anterior etapa, tendrá que trabajar duro para volver a ganar. Una de sus rivales, la estadounidense Serena Williams, está segura de que su otrora gran rival volverá por sus fueros: "Siempre fue una tenista fuerte y luchadora. Estoy segura de que alcanzará el nivel que tenía antes de su retirada, o incluso mejor". Sin embargo, para ello tendrá que encontrar el equilibrio entre su carrera profesional y su familia. Porque como dice el periodista del Independent, hacer deporte es la parte fácil, comparada con asegurar la salud y la felicidad de tu familia.Más sobre tenis:
Hirvonen puede cambiar la historia
A los periodistas deportivos nos encanta dar cosas por supuestas y augurar acontecimientos como si fuéramos adivinos. Y lo peor es que, en caso de caer en el error, resulta prácticamente imposible escuchar a alguien rectificar o reconocer su fallo. Cuánta tinta tendrían que gastar Marca y As para corregir todas las noticias falsas que han publicado. Aunque realmente lo suyo ni siquiera merece llamarse periodismo deportivo (no por lo de deportivo, sino por lo de periodismo). Pero sobre eso ya hablaremos en otro artículo.
Lo que hoy quiero es reconocer que yo, como cualquier ser humano, también me equivoqué hace un tiempo hablando sobre el estado del Mundial de ralis (parece una palabra feísima al leerla así, pero es la versión castellana de rallys -francés- y rallies -inglés-). Y es momento de rectificar. Predecía a principios del curso que el WRC no tenía futuro. Ni en el aspecto económico, por la crisis que dejó sólo dos equipos vivos, ni en lo deportivo, pues no existía ningún indicio de que alguien pudiera hacer sombra a Sébastien Loeb.
Lo más curioso es que el desarrollo de los acontecimientos fue acorde con esas cábalas durante las cinco primeras pruebas del campeonato. Loeb las ganó de calle y desató la expectación por saber si sería capaz de hacer pleno y vencer en todas las carreras del año. Sin embargo, todo se ha torcido en las cuatro siguientes citas, hasta el punto de que, con tres ralis por disputarse, Mikko Hirvonen manda en la clasificación general con tres puntos de ventaja sobre el pentacampeón.
Todo ha ido exactamente al revés de lo que se podía prever. Loeb sufrió tres accidentes consecutivos en Córcega, Grecia y Polonia e Hirvonen demostró una regularidad espectacular, propia de todo un campeón. Personalmente esperaba más de Jari-Matti Latvala, cuya calidad me dejó maravillado en anteriores campañas, y no del otro piloto de Ford, a quien Loeb le tenía más que cogida la medida. Pero el tiempo ha demostrado que Hirvonen posee cualidades para aspirar al título y su compatriota no las tiene: el de Jyvaskyla es mucho más maduro, sabe cuándo debe arriesgar y comete muchos menos errores (los numerosos despistes, precisamente, pueden costarle el puesto a Latvala al final de este año).
Así, Hirvonen se ha destapado como un candidato firme a impedir que Loeb conquiste su sexto título mundial consecutivo. Aunque (volvemos a las cábalas) no le será nada fácil. Quedan por correrse los ralis de Australia, Cataluña y Gales. En la prueba española, será difícil que Loeb, amo y señor de las pruebas de asfalto, no se haga con la victoria. Y en Gran Bretaña siempre ha rendido a un buen nivel (aunque hasta el año pasado no logró su primera victoria). Mejor, a priori, le puede ir a Hirvonen en Australia, donde ya ganó en la última ocasión que se incluyó ese rali en el Mundial.
Será difícil, pero desde luego que está en condiciones de lograrlo. Y de hacerlo sería un hito histórico, pues doblegaría al piloto más grande de todos los tiempos con todas las de la ley (sin que, como hace un par de años, las lesiones se cruzaran en el camino de Loeb). Ello dice mucho de un piloto que, con 26 años, lleva mucho tiempo siendo el eterno segundón. Y sería una gran noticia para el Mundial, pues un duelo en igualdad de condiciones entre Loeb e Hirvonen daría mucha vida al campeonato. Si gana Hirvonen caerá un deportista mitificado y habrá emoción para rato. No en vano, el finlandés cuenta con cuatro años menos de los que tenía su rival cuando logró su primer título. La pena es que Daniel Sordo no ofrece ningún síntoma de poder meterse en esa bonita pelea.Más sobre rallies
Volver a los orígenes
El Mundial de natación de Roma pasará a la historia por diferentes motivos. Para el deporte español permanecerá en el recuerdo –al menos hasta dentro de dos años, cuando se dispute el próximo Mundial– como el campeonato más prolífico para la piscina nacional. Y en los libros de records ya ha quedado registrado como aquél en que se han batido más plusmarcas mundiales, un total de 43. Sin embargo, a muchos de esos éxitos les acompañará siempre una sombra de descrédito, la de haber sido conseguidos con la ayuda de unos bañadores, los de última generación, cuya legitimidad está más que en entredicho.
Pesa sobre estos trajes fabricados con poliuretano una lacra moral tan insostenible que la propia Federación Internacional de Natación (FINA) ha resuelto acabar con todas las suspicacias y prohibirlos definitivamente a partir de 2010. Estos bañadores aumentan la flotabilidad y reducen la fricción de forma artificial, lo que confiere a quienes los visten una cierta ventaja con respecto a sus oponentes. Los más críticos, como Michael Phelps, abogan por un regreso a los orígenes de la natación, erradicando toda ayuda tecnológica por legítima que parezca. Y otros, como el español Rafael Muñoz, son partidarios de abrazar cualquier elemento que pueda ayudar a la evolución de las marcas.
En realidad, resulta muy difícil cuantificar las ventajas que estos nuevos bañadores pueden ofrecer a quienes los utilicen. No en vano, el hecho de que la mayoría de plusmarcas batidas en Roma se lograran sin la ayuda esas polémicas prendas ha desatado aún más dudas. Por eso la única forma de resolver la discusión es desde la implicación moral que el uso de estos bañadores conlleva. Y desde ese punto de vista sólo caben dos soluciones: prohibirlos u obligar a todos a llevarlos. No se trata de frenar avances tecnológicos. No estamos hablando de un vídeo-árbitro ni de sensores para dilucidar si la pelota a traspasado la línea. Se trata de que si realmente la ventaja que otorgan estos trajes de baño es considerable (de no ser así probablemente nadie se habría planteado este debate), vestirlos sería lo más parecido a doparse con un trozo de tela.
Imaginen por ejemplo a un lanzador de jabalina que descubre que untando una sustancia en su lanza logra mejorar sus marcas. Nadie dudaría de que utilizar tal artimaña para sacar ventaja sería algo totalmente reprochable. Así, sólo cabría prohibir esa sustancia o bien bañar con ella todas las jabalinas, para que así nadie gozara de privilegios. Aunque la segunda opción sería un tanto injusta para quienes en su momento no tuvieron esa sustancia y por culpa de ella han visto caer los records que antaño escribieron. Lo de los bañadores es exactamente lo mismo. Consiste en obtener una ventaja gracias a un elemento externo, para ganar carreras o batir plusmarcas. Y por mucho que ese elemento sea algo tan inocente como una prenda de vestir, no deja de ser algo injusto.
Igual que a los atletas les invalidan los records cuando el viento supera la velocidad límite (dos metros por segundo), tampoco deberían quedar registrados como válidos los tiempos conseguidos con estos trajes de baño. En ese sentido la FINA ha actuado tarde, pues aunque ha optado acertadamente por la prohibición ahora ya no se podrán borrar las numerosas plusmarcas que Speedo y Jacked, las dos empresas que fabrican estas prendas, han proporcionado a sus clientes. Probablemente llevará muchos años borrar de los libros de records la impronta de estos bañadores. Pero al menos el mundo de la natación ha elegido retomar el camino correcto y regresar a los orígenes. Es muy simple. Sólo tres elementos son necesarios: el hombre, el agua y el cronómetro. Cualquier otro aditivo sobra.
Artículo publicado en LaSemana.esArtículos relacionados:
