19/1/10

'El Matador is back'

Ricardo Fernández.- El fin de semana pasado, en Argentina, el país donde logró su última victoria en el WRC, El Matador (Carlos Sainz) se alzaba vencedor, ante el clamor de un público que le tiene gran cariño en ese país, de su último reto propuesto, el rally más duro del mundo, el Dakar.

Un rally que, como siempre debe ser, ha tenido una dificultad enorme y, si en anteriores ediciones (salvo el año pasado, que un fallo en el roadbook hizo que se precipitara por un cauce seco cuando era líder a más de 27 minutos del segundo a falta de un par de jornadas) la fiabilidad de su Volkswagen Race Touareg TDI no le había acompañado, en esta ocasión ha aguantado estoicamente los más de 9.000 kilómetros de raid sin el mas mínimo desvanecimiento. Su método de trabajo, admirado en su época de rallies, ha demostrado ser un éxito también en esta categoría.

La batalla en la presente edición ha sido cerrada con su compañero de equipo, el príncipe qatarí Nasser Al Attiyah, buen conocedor también de los rallies, que se ha mostrado rapidísimo y combativo durante toda la competición. Tanto es así que, a falta de una etapa, Sainz sólo tenía poco más de dos minutos de ventaja sobre Nasser. Sin embargo, El Matador está acostumbrado de sobra a diferencias tan ínfimas de tiempo de su anterior etapa en el WRC y administró como el campeón que es ésta pequeña diferencia de tiempo (la más corta entre los dos primeros clasificados de toda la historia del Dakar). Además el equipo Volkswagen conseguía hacerse con el podio al completo con la tercera plaza del estadounidense Mark Miller.


Es cierto que el año pasado pudo haberlo conseguido también, pero la victoria en el Dakar es mucho más que ser el más rápido o tener la mejor máquina. Es un cúmulo de circunstancias que deben de alinearse exitosamente para obtener tan codiciado trofeo. Muchos otros aspirantes a la victoria final en anteriores ediciones han sufrido percances similares o mucho peores, pero es que en el caso de Carlos, rápidamente se acude a su falta de suerte. Pero, ¿es mala suerte habiendo ganado dos Campeonatos del Mundo de Rallies (cuatro subcampeonatos), un Campeonato del Mundo de Raids y ahora el mítico Dakar, siendo además el único español que posee cualquiera de estos títulos? Juzguen ustedes.

Todavía no sabemos si participará el año que viene o se planteará nuevos retos. Sea lo que fuere, espero con ansia cualquier decisión, que como siempre, se realizará con éxito. Desde estas líneas y con la admiración que le profeso, felicitar al gran Carlos, además de por este Dakar, por los más de 25 años de triunfos en el automovilismo internacional. Cabe felicitar también a Lucas Cruz, por su excelente trabajo en una faceta tan importante en este raid, como es la navegación y que muchas veces no se tiene en cuenta.

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