21/3/10

2010, el año del 'otro' Barça

Si el mundo del baloncesto se guiara por la lógica, no cabe duda alguna de que el Barcelona debería llevarse este año todos los títulos en juego. El conjunto de Xavi Pascual es digno heredero del Barça de las seis copas que Pep Guardiola llevó a la perfección. La sección de baloncesto azulgrana lleva toda la campaña dominando el básquet nacional y continental. Y en las últimas semanas su juego ha alcanzado tal perfección que el equipo parece no tener techo.

Los catalanes exhibieron un baloncesto celestial en su contundente victoria en la Copa del Rey, hace apenas cuatro semanas. El Real Madrid, con todos sus millones y fichajes estelares, hubo de inclinarse en reverencia ante el poderío del sólido bloque azulgrana (y ya era la segunda vez que lo hacía en la temporada). Hasta entonces los barceloneses sólo habían perdido dos partidos en liga y uno en Europa. Y desde la Copa no han hecho sino encadenar una exhibición tras otra.

Su último festín se lo dieron nada más y nada menos que en el Fernando Buesa Arena, donde el Baskonia encadenaba 30 victorias consecutivas y más de dos años sin conocer la derrota en temporada regular. Tuvo que llegar la precisa máquina azulgrana para acabar con semejante racha triunfal con una demostración de cualidades que hizo temblar a todos sus rivales. El Barça, mejor defensa de la liga, secó a las figuras de los vascos, tercer ataque más fructífero del campeonato. Y para ello no le
hizo falta siquiera echar mano de Fran Vázquez, segundo mejor taponador de la ACB, que apenas disputó once minutos, ni exprimir a Gianluca Basile, uno de sus pilares defensivos, que jugó el mismo tiempo que el gallego.

El Barça de Xavi Pascual es una fuente de recursos inagotable. Presume de tener la plantilla más completa de Europa y lo demuestra en cada partido. Rara es la ocasión en que algún jugador supera los treinta minutos de juego. El banquillo destila tanta calidad como el cinco titular, poseen jugadores de renombre a razón de hasta tres por cada posición (la única algo más coja es la de alero, debido a la eterna baja de Lubos Barton) y el estilo de juego dinámico que ha inculcado su técnico permite que todos rindan al máximo tanto en defensa como en ataque cuando están en cancha.

Pascual ha sabido infundir espíritu de equipo y de sacrificio a sus jugadores. No existe el afán de protagonismo y todos ponen de su parte para que los esquemas funcionen a la perfección. El Barça juega tan de memoria que no importa si en la dirección de juego está Ricky Rubio, Jaka Lakovic o Víctor Sada. Los tres tienen sus minutos y cumplen a la perfección con su rol, el de ser el brazo ejecutor del entrenador sobre la cancha, cuando se les requiere. Incluso figuras como Juan Carlos Navarro, Erazem Lorbek y Pete Mickael, acostumbrados a tener un protagonismo ofensivo mayor, han sabido adaptarse a los nuevos requerimientos. Se juegan menos tiros y pasan más el balón, pero siempre sacan a relucir su calidad cuando el equipo necesita que alguien se la juegue.

Especialmente sintomático es el caso de Ricky Rubio, que ejemplifica a la perfección lo que es el actual Barcelona. Pudo haberse marchado a la NBA (perdiendo dinero, eso sí) velando por el futuro de su carrera personal. Pero decidió atarse al Barcelona por dos años, para servir a un proyecto destinado a ganar todos los títulos y seguir creciendo como jugador de equipo, lejos del individualismo de la NBA. Pese a su corta edad, Ricky ha sentado a dos bases de la talla de Lakovic y Sada y es el guía indiscutible del equipo. Se sacrifica como el que más, tanto en defensa como en ataque, y trabaja constantemente en los entrenamientos por mejorar todas las facetas en las que cojea, fundamentalmente el tiro. Y vaya si lo está consiguiendo. Contra el Baskonia anotó cinco triples de cinco intentos, algo totalmente impensable hace unos meses.

El Real Madrid sigue intentando alcanzar a los azulgranas a base de fichajes a mitad de campaña (parece que Bostjan Nachbar, otro ex NBA, puede ser el siguiente). Los blancos ya han sumado dos jugadores nuevos desde que empezó el campeonato. El Barça, en cambio, cuenta exactamente con los mismos que realizaron la pretemporada. Xavi Pascual tenía un proyecto claro y ambicioso en la mente, y lo está llevando a cabo prácticamente sin fisuras. El baloncesto, como cualquier deporte, es casi siempre impredecible. Pero, si el Barcelona sigue así, lo lógico es que 2010 sea el año de su pleno, como 2009 lo fue para la sección de fútbol.

Publicado en LaSemana.es


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