15/3/10

Vuelve la emoción a la Fórmula 1

El tedio y la ausencia de emoción han quedado enterrados en el baúl de los recuerdos de la Fórmula 1. La insípida temporada 2009 está ya olvidada en todos los sentidos y de sus cenizas ha resurgido la que se presagia como una de las campañas más apasionantes de los últimos años. Así se demostró en el Gran Premio de Bahrein, donde hasta tres equipos, en concreto Ferrari, Red Bull y McLaren -y aún se podría incluir a Mercedes-, demostraron estar en condiciones de luchar por el título.

Bahrein brindó, entre otras cosas, dos sensacionales noticias para el aficionado a la Fórmula 1 y para el público español en particular. La primera es que el caso Brawn GP raramente se volverá a repetir, salvo que Ferrari acabe imponiendo su mayor capacidad económica y marcando las distancias con Reb Bull. Esta vez, salvo sorpresas, habrá lucha, y uno podrá dejar de hacer zapping en busca de algo interesante que ver en la sobremesa del domingo.

La segunda conclusión que deja Bahrein es que los tiempos de penurias se han acabado para Fernando Alonso. Después de dos años alejado de los focos y pasando miserias en Renault, el asturiano vuelve a tener un coche ganador, y lo que es más importante, una hambre de victorias descomunal. No lo tendrá fácil, pues Felipe Massa y Sebastien Vettel, que nunca han ganado un título, demostraron en el circuito de Sakhir que este año tienen ese objetivo marcado a fuego. Ello obliga a Alonso ha esforzarse como nunca para sumar el que sería su tercer campeonato, pues tanto el brasileño como el alemán han demostrado que, si se dan las circunstacias, pueden rodar igual o más rápido que el español.

Bernie Ecclestone y compañía deben felicitarse por haber hallado al fin, tras años de pruebas e innovaciones, una fórmula que parece destinada a funcionar. El cambio del sistema de puntuación, una de las pocas variaciones introducidas este año, ha sido todo un acierto, pues premia especialmente al que finaliza en primera posición y hace que la lucha por la victoria en cada Gran Premio se recrudezca. El regreso de Michael Schumacher y el atractivo que despiertan las nuevas y más modestas escuderías dotan todavía de más color a una temporada que, de cumplir las previsiones, puede batir récords de audiencia. El gran circo puede regresar en 2010 al lugar que, en justicia, nunca debió abandonar.

LaSemana.es


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