10/5/10

Un 'rey' para largo

Mientras España cruza los dedos para que su Rey, Juan Carlos I, se recupere pronto de su reciente operación, el baloncesto continental ha podido constatar la salud de hierro que luce su nuevo monarca, un Barcelona que amenaza con instaurar en Europa un régimen hegemónico duradero, al menos hasta que la NBA se lo permita.

El equipo azulgrana alcanzó el ansiado objetivo de proclamarse campeón de la Euroliga, quimera perseguida durante años con diferentes proyectos que nunca dieron los frutos esperados en el Palau. Ha tenido que llegar un grupo de hombres de la casa, culés hasta la médula y amantes de un tipo de baloncesto moderno y vistoso, para que el Barça se haya convertido, con diferencia, como demostró en París, en el mejor equipo de Europa.

Chichi Creus y Joan Plaza habían configurado la pasada campaña el germen de lo que podía ser un conjunto de leyenda. Los planes se les trastocaron ligeramente cuando la NBA se llevó a Ersan Ilyasova y David Andersen, pero del esfuerzo para suplir esas bajas ha surgido el equipo perfecto, una máquina de hacer baloncesto de una precisión y brillantez pocas veces conocida en el Viejo Continente.

Llegaron este verano Boniface Ndong, Ricky Rubio, Pete Mickael y Erazem Lorbek, y los cuatro han pasado a formar, junto a Juan Carlos Navarro, el quinteto titular más temido de la Euroliga. Ricky se ha convertido en el mejor base de la ACB, Mickael es la experiencia y la sangre fría cuando al resto les tiembla el pulso, Ndong es la muralla defensiva y Lorbek, el que más minutos disputa, es la clase y la elegancia personificadas. Con Navarro viviendo en la plenitud de su carrera profesional y un banquillo plagado de currantes, pero también con estrellas de la talla de Fran Vázquez, Terrence Morris y Jaka Lakovic, el Barça posee la plantilla deseada por cualquier entrenador.

Y Xavi Pascual ha sabido tomar ese equipo soñado para hacer la utopía realidad, añadiendo una filosofía de trabajo exigente y exhaustiva, y cultivando una mentalidad ganadora excepcional. El Barça es un colectivo desprendido, sin egoísmos, con todos sus jugadores entregados al bien común, devotos a la primacía de los esquemas tácticos y el sacrificio defensivo. Cada uno se conoce a la perfección la libreta mágica concebida por Pascual y sus asistentes. Y gracias a ello los azulgranas practican un baloncesto que encandila hasta al más merengue, con guantes de seda en la dirección, dinamismo e inteligencia en los movimientos de ataque y espectacularidad en la definición.

El Olympiacos, el club más rico del continente, un proyecto concebido para ganarlo todo, ya sabe quién es el verdadero rey de Europa. Con la Copa del Rey y la Euroliga en el bolsillo, este Barça lo tiene todo para seguir ganando títulos y emular el pleno que la temporada pasada consiguiera la sección de fútbol. El futuro, al menos el más inmediato, también es suyo. El problema llegará cuando la NBA vuelva a entrar en escena y le birle a Ricky y a Lorbek. Creus y Pascual tendrán que volver a tirar de ingenio. Y si sus elecciones funcionan como hasta ahora, Europa habrá encontrado a un monarca para muchos años.

Publicado en LaSemana.es

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