28/6/10

Lo que el Mundial hace olvidar

El torrente de información sobre el Mundial de Sudáfrica que anega los medios en estas fechas ha hecho pasar desapercibidas, con escasa repercusión, dos citas que anualmente copan las portadas de las secciones de deportes. El draft de la NBA y el mítico torneo de Wimbledon han tenido que conformarse con las páginas de desecho precisamente en uno de los años que más emoción han destilado.

Sólo la proeza de John Isner y Nicolas Mahut, que se desafiaron en una de las batalla más épicas vivida jamás en el mundo del deporte, logró que el planeta apartara la vista por un momento de Sudáfrica. Fue una distracción fugaz para quienes sólo tienen ojos para el Jabulani. Y eso que en la hierba de Londres se están viviendo algunas jornadas vibrantes. A los tres días que tardaron Isner y Mahut en acabar su partido y destrozar todos los récords existentes se le añaden la corajuda lucha de Roger Federer contra su destino y las exhibiciones de un rejuvenecido Lleyton Hewitt.

El suizo, contra las cuerdas en todos los partidos que ha disputado, logra sostenerse en pie aferrado al sufrimiento y a su amor por un torneo en el que se siente como en casa. El australiano, con un tenis espectacular, ha demostrado que todavía tiene mucho que decir cuando se juega sobre verde. Gracias a ellos y a Rafa Nadal, entre otros, la capital británica, iluminada estos días por un sol abrasador que no se veía en años, está disfrutando del espectáculo del tenis como pocas veces lo ha hecho.

Al otro lado del Atlántico, donde por primera vez se han apasionado con ese deporte que llaman soccer gracias a las proezas de su selección, los amantes del baloncesto han vivido con pasión la noche del Draft, cita anual para seleccionar a las futuras estrellas de la NBA. Y no es que el nivel haya estado este año a un listón superior; más bien lo contrario. Ni siquiera han tomado parte jugadores europeos de gran proyección que pudieran despertar mayor atención a esta orilla del charco. La emoción de esa vibrante noche se ha centrado esta vez en los movimientos paralelos a las selecciones del Draft con los que las franquicias han animado el mercado.

LeBron James, Chris Bosh, Dwayne Wade y Amare Stoudemire, amén de otros grandes nombres, están en el mercado. Y muchos equipos suspiran por hacerse con dos de esos jugadores franquicia para crear una nueva dinastía que pueda situarse a la altura de Lakers y Celtics. Los que mejor se han movido, de momento, han sido los Chicago Bulls, que se deshicieron del contrato de Kirk Hinrich en un hábil movimiento y ya tienen espacio de sobra para recibir a King James, la pieza más codiciada. En Illinois sueñan con que el Rey tome el relevo de Michael Jordan y devuelva los tiempos de gloria a su equipo. Mientras, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez y José Manuel Calderón aguardan impotentes a saber cómo afectarán todas estas transacciones a su futuro. El mercado veraniego más apasionante de los últimos años ha dado su pistoletazo de salida con la noche del Draft.

Publicado en LaSemana.es


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