1/8/10

Felices vacaciones en Ferrari

Las vacaciones estivales han inundado de luz las expectativas de Ferrari. Decapitadas sus opciones de triunfo hace unas semanas con el fracaso en Gran Bretaña, han bastado dos carreras y una notoria mejora del monoplaza para demostrar que la piel no ha de venderse antes de matar el oso. Fernando Alonso ha cumplido el ambicioso objetivo que se marcó antes de Alemania: sumar 43 puntos en las dos siguientes carreras. Y ello ha cambiado totalmente el gesto de un equipo hasta entonces azotado por el infortunio.

Las evoluciones del F10 y el fichaje del ingeniero Pat Fry, que llegó a principios de julio tras abandonar McLaren, han resultado cruciales para dar un paso adelante y rebasar a las flechas plateadas. Los Red Bull son todavía inalcanzables, pese a que las condiciones de ciertos circuitos, como sucedió en Hockenheim, pueden permitir al Ferrari situarse a su altura. En Hungría se demostró que, en buena ley, nadie podrá toser al equipo de Milton Keynes. Pero al menos, Alonso y Massa han dejado de oler la trasera a Hamilton y Button, a quienes ahora saludan por el retrovisor.

El Mundial debieran llevárselo Webber o Vettel porque su bólido rinde a otro nivel. Sin embargo, los rápidos y sólidos avances de Ferrari invitan al optimismo. A partir de ahora, irán introduciendo pequeñas mejoras en cada Gran Premio y, restando todavía siete carreras, acabar el año en lo más alto semeja una posibilidad más que viable. Los errores que está cometiendo Red Bull son otro motivo para creer. La marginación a la que tienen sometido a Webber, su piloto más fiable, y los constantes errores que comete Vettel, su ojito derecho, han comprometido un título que en condiciones normales deberían ya tener atado.

Ahora todo está igualado y tanto Alonso como Hamilton, si el McLaren reacciona, aspiran a recoger los frutos que siembre la inexperiencia de la escudería energética. Las vacaciones llegan en un momento grato para el piloto español y su equipo. Después vendrán siete citas vibrantes como pocas, pues hace años que la lucha por el campeonato no agrupa a tantos candidatos separados por tan escaso margen (ahí parece que la FIA ha acertado con el cambio del sistema de puntuación). Eso sí, las cuatro semanas de descanso (si así se les puede llamar, pues las escuderías no descansan) han pillado en situaciones dispares a los aspirantes al título. Y por primera vez desde Bahrein la parte dulce le ha tocado a Alonso. Una última brizna de suerte podría brindarle el pastel entero.

Publicado en LaSemana.es

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