29/8/10

La danza hacia el poder

Recogidas las pelotas de playa, el balón de verdad, el de cuero cosido, vuelve a rodar por los campos de España al son de una Liga que parece escrita con la misma partitura. Lejos de reforzarse, los segundones de la pasada campaña, con la excepción del Atlético, han perdido aún más potencial. Y la pugna por el título se presenta como un eterno baile entre dos, condenados el resto a dar palmas desde la distancia.

Barcelona y Real Madrid son, salvo enormes sorpresas, los candidatos únicos en la lucha por el campeonato. Un pulso que, incluso, podría carecer de la igualdad y la emoción que lució en la pasada campaña. Y podría ser así porque el Barça, por lo visto hasta el momento, se ha tornado todavía más intocable, mientras al Madrid, reconstruido con inteligencia por primera vez en muchos años, le queda por salvar el necesario periodo de adaptación que todo gran proyecto debe pasar para estabilizarse.

El retoque que le faltaba al conjunto azulgrana para alcanzar la perfección lo ha conseguido Guardiola al suplir a Ibrahimovic por David Villa. Quedó patente en Santander desde la primera vez que el Guaje intercambió miradas con Messi. Lo que siguió fue una exhibición de entendimiento, con combinaciones de salón y un gol para cada uno, una pequeña demostración de lo que pueden lograr en cuanto se conozcan un poco mejor. Con dos gregarios de lujo más para la nómina -Adriano y Mascherano- lo del Barça, si las lesiones les respetan, huele a dictadura futbolística.

José Mourinho tiene una ardua tarea por delante para conseguir que el reparto de poder quede equilibrado. Sus hombres demostraron en la primera jornada liguera que todavía no saben a lo que juegan, consecuencia lógica del poco tiempo que llevan juntos. La columna vertebral del equipo es la misma -Casillas, Pepe, Ramos, Xabi Alonso, Ronaldo, Higuaín- pero las incorporaciones también son numerosas y el sistema de trabajo es nuevo.

Conseguir la harmonía cuanto antes será crucial para que los blancos puedan aspirar a arrebatar el trono al campeón. La integración de Khedira -que tiene algo de Fernando Redondo- y Ozil -que destila detalles de Zidane- será clave. Ambos fueron suplentes en Mallorca, donde cada jugador merengue batalló por su cuenta. Ahora el primer objetivo debe ser jugar como un equipo. Para ello, es posible que la lesión de Ronaldo, el menos dado a soltar la bola, haya sido un mal positivo.

Publicado en LaSemana.es

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