1/3/11

Lluvia artificial y mujeres, el futuro de la F1

Nadie puede negar que Bernie Ecclestone, octogenario patrón de la Fórmula 1, posee un don excepcional para los negocios. Ambicioso y calculador por naturaleza, el amo del gran circo ha elevado el nivel de cotización de su deporte a un tope histórico, y pese a su avanzada edad no deja de escudriñar nuevas fórmulas para multiplicar el espectáculo y los beneficios.

Salvando la lúgubre temporada 2009, en la que los dominadores Brawn mitigaron la emoción desde el inicio, los constantes cambios introducidos por Ecclestone en su deporte han brindado campeonatos cada vez más vibrantes. Este año, sin ir más lejos, aunque los Red Bull parten como favoritos en todas las quinielas, los nuevos neumáticos y las variaciones en el reglamento han creado un ambiente de incertidumbre que tiene a la afición y los profesionales de los circuitos en vilo.

Con todo, Ecclestone, innovador como es, ya tiene en mente nuevas ideas que podrían aplicarse en un futuro para atraer a más espectadores y aumentar los beneficios. La primera de ellas es introducir sistemas de lluvia artificial en los circuitos. Ninguno de los cambios introducidos hasta la fecha, ni siquiera el tan llamativo KERS, han logrado satisfacer una de las eternas demandas de la afición: que se produzcan más adelantamientos. La lluvia artificial, opina Ecclestone, solucionaría este problema.

"Siempre tenemos carreras más interesantes cuando llueve, así que debemos pensar en hacer llover, hay muchos circuitos en los que sería fácil instalar sistemas de lluvia artificial", sostiene el inglés. El planteamiento es muy simple: "¿Por qué no hacer que llueva en mitad de una carrera durante 20 minutos o en las últimas 10 vueltas? Tal vez con un aviso a los equipos dos minutos antes. El suspense estaría garantizado y todos estarían en igualdad de condiciones", explica.

Lo de la igualdad de condiciones es lo que no está tan claro. Cuando un piloto va primero en carrera, lo último que quiere es que comience a llover. El baile de entradas a boxes que ello acarrearía provoca un riesgo que al final pocos equipos estarían dispuestos a aceptar. Será complicado que Ecclestone consiga aquí el apoyo de las escuderías más fuertes, aunque desde luego para el aficionado sería un regalo bien recibido.

La otra medida que plantea Ecclestone es conseguir que una mujer forme parte de la parrilla, algo que considera que podría suceder en tres o cinco años. "Creo que las mujeres no se dejan atrapar tan fácilmente por su propio ego y eso puede ser un factor a su favor", comenta. El peligro de este tipo de situaciones, es que se le dé un volante a alguien por el simple hecho de ser mujer, aunque sus habilidades sean limitadas. La historia de la F1, no obstante, está plagada de pilotos que han llegado a la élite por dinero, más que por calidad. De hecho, cualquier fémina que sepa pisar el acelerador probablemente le dé mil vueltas (por poner un ejemplo) a Yuji Ide, piloto de Super Aguri en 2006, cuyo mayor logro fue finalizar una única carrera, antes de que le retiraran la licencia.

Problemas económicos en la Fórmula 1

El ser todo un verdadero maestro del business puede tener también consecuencias negativas. Ecclestone ha sido capaz de conseguir que en apenas 15 años, albergar un gran premio de Fórmula 1 pase de costar algo más de un millón de euros a los 23 millones que se abonan en la actualidad. La ampliación del Mundial hacia las economías emergentes de Asia y Oriente Medio ha sido una de las jugadas más inteligentes del inglés. Pero, en plena crisis, ello ha provocado las quejas de numerosos países occidentales que ven peligrar sus carreras por problemas de pagos: la mitad de los organizadores se han quejado del excesivo precio, Australia asegura que no renovará su contrato y se comenta que Valencia podría quedarse sin gran premio por morosidad.

Ecclestone, convencido de que siempre habrá países dispuestos a pagar lo que él pide, ya ha dicho que ninguna carrera es imprescindible, ni siquiera Mónaco. Está claro que cualquier medida que suponga ganar dinero, por extraña que parezca, tiene un hueco en la agenda del patrón de la F1. En el futuro a medio plazo se vislumbran condiciones meteorológicas artificiales, más curvas (femeninas, entiéndase) y la posible desaparición de carreras con gran tradición pero limitados recursos.


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1 comentario:

  1. me parece que la genialidad del señor ecclestone tiene algo de interes personsal pero con un toque mas comercial que el de ser llamativo dentro de las carreras; claro esta que en su necesidad de querer mantenerse en el raking de los campeones le hace pensar que habiendo o colocando obstaculos de tiempo o diseño de nuevas pistas como curvas mas dificiles de mantener un monoplaza a ciertas velocidades extremas pueda ser el dato para poder ganarle al equipo RED/Bull O Mc LAREN MERCEDES

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